viernes, 23 de septiembre de 2011

¡Que se cae la banca!






Rebelion. "La crisis puede desplomar a la gran banca europea”















Portada ::
Economía






Aumentar tamaño del texto
Disminuir tamaño del texto
Partir el texto en columnas
Ver como pdf
23-09-2011






Entrevista a Eric Toussaint

"La crisis puede desplomar a la gran banca europea”




ATTAC



Los países del Sur podrían definir criterios alternativos para otro de­sarrollo productivo del planeta. Y también podrían impulsar una perspectiva de alternativa sobre el tema del cambio climático y sobre la crisis financiera bursátil.




El peligro más importante en estos días no es tanto Grecia,

sino una bancarrota de bancos privados muy grandes, como el

Société Générale de Francia, que perdió el 55 por ciento de su

capitalización bursátil en los seis últimos meses”, dispara y

sorprende el reconocido intelectual europeo Éric Toussaint,

presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer

Mundo y autor del reciente libro publicado en Argentina La

crisis global. Además, el politólogo belga, figura central del

movimiento Attac, siglas en francés de la Asociación por una

Tasa para las Transacciones Financieras y Ayuda a los Ciudadanos

y activista del Foro Social Mundial, estima que la oferta del

bloque Bric (Brasil, Rusia, India, China) sobre comprar deuda

europea implica “una inédita inversión de roles en el sistema

global. Solamente China podría salvar al conjunto de Grecia,

Portugal, Irlanda, Italia, España. Porque las reservas del

gigante asiático son superiores al total de la deuda pública de

dichos países. Entonces, yo diría que los países del Sur tienen

la posibilidad histórica de cambiar las reglas y de imponer otro

rumbo”.


¿Cómo analiza lo que está pasando con la deuda griega

y los cimbronazos económicos de Italia y España?



–La Unión Europea y, en particular, la eurozona atraviesan una

crisis brutal. Empezó en mayo de 2010 por el eslabón más débil

de la cadena de la deuda pública europea, es decir Grecia, y

luego se contagió a Irlanda y Portugal. Igualmente, el peligro

más importante en estos días no es tanto Grecia, sino una

bancarrota de bancos privados muy grandes, como el Société

Générale de Francia que perdió el 55 por ciento de su

capitalización bursátil en los seis últimos meses. Estos bancos

están al borde de la bancarrota porque utilizaron, en los años

2007 y 2008, la liquidez otorgada por el Banco Central Europeo y

las reservas federal de Estados Unidos para endeudar masivamente

a países de las zonas del euro, en lugar de utilizar el dinero

para dinamizar la economía real. Entonces, estos bancos son muy

débiles frente a la situación general de inestabilidad de la

deuda pública en varios países de la Unión Europea.



Cuando uno lee que el Bric, este bloque de países que

integran Brasil, Rusia, India y China, dice “hagamos un Plan

Mar­shall, pero en vez de mandarle la plata desde el

Departamento del Tesoro norteamericano, lo podemos realizar

este grupo de países con recursos propios”, suena extrañísimo.

¿Cómo tenemos que interpretar eso?



–Es una inversión de roles, claro que tienen enormes reservas

en dólares y euros. Solamente China podría salvar al conjunto de

Grecia, Portugal, Irlanda, Italia, España. Porque las reservas

de China son superiores al total de la deuda pública de los

países que acabo de mencionar. ¿Cuál es la reflexión sobre esto?

Primero, que en los últimos años con el alza de los precios de

materias primas, los países del sur del planeta y China lograron

acumular un capital enorme. Además, estas mismas naciones no

aplican de manera ortodoxa las políticas neoliberales, al

contrario de la Unión Europea y los Estados Unidos. Entonces, yo

diría que los países del Sur tienen la posibilidad histórica de

cambiar las reglas y de imponer otro rumbo. Y la segunda

reflexión es que, sin embargo, estos países no utilizan esta

oportunidad histórica para realmente cambiar las reglas del

juego global. No retan a Europa para abandonar el dogma

neoliberal sino que se proponen como ayudantes a nivel

financiero y para mí eso es una debilidad estratégica. Es el

problema del G-20, de la política de los gobiernos de Brasil,

Argentina y China, que no son de una suficiente ofensiva para

doblegar la coyuntura actual.



Y usted cree que hay un margen en las relaciones de

poder internacional para ostentar una actitud más protagónica,

más agresiva.



–Por supuesto, los países del Sur tienen realmente la

posibilidad. Incluso, podrían definir criterios alternativos

para otro de­sarrollo productivo del planeta. Y también podrían

impulsar una perspectiva de alternativa sobre el tema del cambio

climático y sobre la crisis financiera bursátil. Nosotros, por

ejemplo, y a nivel de los movimientos sociales y de

organizaciones sindicales europeos, resistimos a la ofensiva

neoliberal extendiendo iniciativas ciudadanas de auditoría de la

deuda. Ese movimiento nació en Grecia, y ahora se están

constituyéndose pares del mismo tipo en Portugal, en España, en

Irlanda, y hace diez días nació, también, un Comité de

Iniciativa para una auditoría ciudadana en Francia. En

definitiva, el tema de la deuda, ahora, se transformó en el eje

central de la discusión política en Europa. Y eso gracias a que,

por primera vez, grandes movimientos dedican toda su atención a

la resolución del problema. Y lo hacen recordando a la gente que

hay que aprender de las experiencias de lucha del Ecuador, de la

Argentina. Porque estos países y sus organizaciones sociales, de

algún modo, al menos, no siguieron en la doxa neoliberal. De

algún modo, hicieron una primera ruptura antipensamiento único,

que habría que extender y profundizar.



Fuente:



Eduardo Anguita eanguita@miradasalsur.com



http://www.attacmadrid.org/?p=5535









Envía esta noticia

Compartir esta noticia:
delicious 
digg 
meneame
twitter













No hay comentarios:

Publicar un comentario