jueves, 15 de agosto de 2013

O. Ugarteche:para comprender la economía y la crisis.


Rebelion. Elementos para comprender la lectura de la economía y la crisis
Portada :: Economía
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-08-2013

A propósito de Foucault y la ilustración
Elementos para comprender la lectura de la economía y la crisis

ALAI AMLATINA


Doscientos años después que terminara la verdad revelada, en la Edad de la Razón, la humanidad se enfrenta nuevamente a una nueva verdad revelada: el mercado. Si Dios antes era el portador de la verdad y el conocimiento era un obstáculo fácilmente salvable para garantizar que dicha verdad se mantuviera, hoy día es el mercado el portador de la verdad. El mercado es omnipresente y perfecto: todo lo sabe y todo lo puede, habla y escucha, en todo el orbe. El conocimiento, en cambio, no impide que dicha verdad continúe extendiéndose como un dogma. Esa es la función de las teorías neoliberales en lo económico y neo conservadores en lo político que conforman la post modernidad que domina el modo de entender de inicios del siglo XXI. En este campo, la filosofía política va por delante de la experiencia y propone un ordenamiento social inexistente a partir de las relaciones individuales únicamente. No hay intereses de clase, ni nacionales. Solo individuales que deben de ser atendidos de inmediato. La inmediatez es un elemento de esta post modernidad individualista llevada al extremo: la del agente económico aislado y urgido.

Foucault en Sujeto y Poder advierte que el sujeto humano está inmerso en relaciones de producción y de significación y por lo tanto está inmerso en relaciones de poder muy complejas. La interrogante que se plantea es ¿Qué legitima el poder? ¿Cómo se construye el significante del poder? Una vez con una teoría del poder ya se puede aproximar al análisis de la realidad. La búsqueda de Foucault no es la de Weber. No busca la parte institucional del poder sino el cómo opera en las conciencias. Busca el proceso de sometimiento, como se define la norma y lo que está fuera de la norma. Sin ir muy lejos, cómo invade el sentido común y lo transforma. Lo transforma con las ideas que quiere utilizar para someter, dentro de un contexto histórico muy definido: económico y político.

El fascismo y el estalinismo son dos formas patológicas de poder dentro de contextos muy precisos. El poder puede por lo tanto transformarse para someter del modo que encuentra más posible. Toda la discusión es sobre el espacio que se abre para el poder y de qué manera invade y somete al sujeto humano. A pesar de su locura interna, ambas formas usaron las ideas y los procedimientos de nuestra racionalidad política. De esa misma manera, hoy día el mercado ha sometido la razón y la política con el soporte político neoconservador, más próximo al fascismo que al estalinismo, pero lejos de los espacios democráticos en construcción a partir del siglo XVIII. Esto es cierto para Estados Unidos y Gran Bretaña pero también lo es para gran parte de Europa y América latina. La interacción Sociedad-Estado está intermediada por el Mercado, le guste a quien le guste. Todo lo que se aleja de esta interacción es anatema, se aleja del dogma y debe de ser excomulgado: por ejemplo Venezuela, Ecuador, Bolivia, la mala izquierda en palabras de un político neoconservador mexicano que antes fuera del Partido Comunista Mexicano.

Dice Foucault que la palabra racionalidad es peligrosa. No hay que invocar el proceso de la racionalización en general, dice. Y del otro lado, en la teoría económica contemporáneo dominante, en el dogma, la racionalidad es la esencia. Los sujetos son siempre “racionales” y deciden permanentemente sobre lo que optimiza su función de utilidad. El problema con esta aproximación teórica es que niega lo razonable y también lo poco razonable: los impulsos. “Lo quiero y me lo llevo” no es racional, es humano. “Yo regalo” tiene que ver con formas de enlace y no con una función de utilidad- El “Nosotros” en el colectivo más amplio no tiene un lugar en la sociedad actual.

Empero cuando se aprecia el modo como con la progresión del neoliberalismo primero, y la crisis del milenio después, los autoritarismos y las intolerancias van avanzando y se van constituyendo como nuevos sentidos comunes. El torturar en vez de detener; matar en lugar de hacer justicia; deportar en vez de ver mejores condiciones de trabajo; vamos viendo una regresión social sustentada en la división absoluta de la sociedad después del colapso del socialismo real. Sindicatos destrozados en el nombre de la generación de empleo (que no ocurre); universidades publicas devastadas en el nombre de la libre empresa en la era del conocimiento (sin evidencia de éxito); el sujeto político ha dejado de ser ciudadano y ha sido transformado en consumidor. Con salarios deprimidos y la necesidad del consumo inyectada al sentido común, el consumidor se convierte en un deudor inmenso que debe los ingresos del resto de su vida por haber logrado vivir algo más allá de su capacidad. Y esa es la crisis. En medio de economías maduras estancadas, con tasas de crecimiento de la productividad mediocre y altísimo consumo; los consumidores, ex ciudadanos, le deben a la banca, al fisco y al prójimo y se van quedando sin empleo. Ya no siendo ciudadano, no tiene derechos más allá de los de los consumidores. Por esta razón la protesta social se reprime en todo el mundo usando el argumento de “terrorismo” y por lo tanto pueden acabar los líderes de la protesta en la cárcel sin acusación, o como vemos con Assange, sin ni siquiera derecho al asilo diplomático. Para algunos neoconservadores, el derecho de asilo es una perversión legal de los países atrasados.

Los ciudadanos antes tenían derechos que se habían venido construyendo desde la revolución francesa, es decir desde el inicio de la modernidad. Lo que le hace a la modernidad es la igualdad ante la ley y eso tiene que ver con franquicia política y ciudadanía. Por eso progresivamente se incorporaron al voto ciudadano los indios, los analfabetas, los negros y las mujeres en el mundo occidental. En cambio, los consumidores no tienen sino derechos sobre lo que consumen. Los derechos políticos se han ido desvaneciendo al mismo tiempo que se habla de la “democracia” como valor supremo. La democracia es un bien de consumo que se expresa a través de encuestas de opinión de mercado. La arbitrariedad del trato en el paso por los aeropuertos es el mejor ejemplo de esto. El pasaporte errado puede llevar al sujeto a la revisión por drogas y a la deportación, sin ninguna razón; o sencillamente a quedarse parado en la manga del avión esperando alguna decisión arbitraria sobre si tiene o no derecho de paso en ese aeropuerto “internacional”. La apariencia también puede llevar a la muerte, como en el caso de Jean Charles de Menezes, asesinado por las fuerzas de seguridad británicas tras el atentado de Londres del año 2005. Su asesinato, impensable, se transformó en una razón de Estado. “Mato por las dudas”. No hay justicia, no hay detención, no hay reconocimiento de su status de ciudadano de algún país con algún status en el Reino Unido, en este ejemplo. Es un consumidor de color subalterno, fuera de sitio, seguramente desempleado, en un barrio de pocos recursos: un terrorista. Es un excluido duro que no merece ningún respeto como ciudadano, o como ser humano.

Vamos regresando a etapas creídas superadas e imposibles de retorno: de muertes arbitrarias desde el Estado, colocado por encima de la ley. Los musulmanes de hoy en Europa son los judíos de los años 30. Subordinados, maltratados y discriminados son el blanco de la responsabilidad de los efectos de la crisis. Los 150 inmigrantes musulmanes muertos en Alemania, cuyos casos han sido ocultados por la policía y luego ocultada la responsabilidad de la propia policía en los casos es una repetición de nuevo cuño de procesos anteriores de entreguerras. Fenómenos análogos se han visto en Noruega, donde un supremacista mató a decenas de estudiantes porque serán tolerantes en el futuro, en Francia y en España, por nombrar los casos más vistos. Los retrocesos dentro de la política de Estados Unidos; la situación del Vaticano; la política migratoria europea; y la persistencia de una teoría económica que lanzó una trayectoria critica que no puede detener, hace pensar que el poder mutó a un conjunto de actores que tiene que ver con la riqueza de un sector pequeño antes que con el desplazamiento del poder entre un país y otro, entre un hegemón y otro; o entre un conjunto de ideas y otro. El retroceso social, aunado al retroceso político y la persistencia de una crisis de gran magnitud en las economías líderes abren interrogantes sobre los fundamentos filosóficos del poder. ¿La razón?

El papel de la filosofía es impedir que la razón vaya más allá de los límites dados por la experiencia, dice Foucault a propósito de Kant. Kant, de su lado, dice en Qué es la Ilustración:

“La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude!(1)”

El papel del maestro, dice Kant, es restringir el espacio del pupilo y advertirle los peligros de caminar solo en un su búsqueda de la verdad y la razón. Es decir el objeto de la escuela, para Kant, es limitar el conocimiento y canalizar el dogma. No busca más aunque si es un buen maestro, tendrá un espacio donde repite el dogma y otro donde discute sus propias ideas. Eso hace un buen maestro. La mayor parte sin embargo enclavan prejuicios y terminan victimas de esos mismos prejuicios.

La libertad es lo esencial para la búsqueda. Foucault en su ensayo breve titulado igual que el de Kant ¿Qué es la ilustración? desmenuza las posturas del filosofo aleman y plantea el problema del conocimiento y la libertad de conciencia:

“Cabría pensar que no hay en ello nada muy diferente de lo que se entiende, desde el siglo XVI, por la libertad de conciencia: el derecho a pensar como se quiera con tal que se obedezca como se debe. Ahora bien es aquí donde Kant hace intervenir otra distinción y de una manera bastante sorprendente. Se trata de la distinción entre uso privado y uso público de la razón; Pero a continuación añade que la razón debe ser libre en su uso púbico y sumisa en su uso privado, Lo que es, palabra por palabra, lo contrario de lo que se lIama de ordinario la libertad de conciencia”.

La dificultad e interrogante para Foucault es cuánto espacio tiene el docto para distanciarse del dogma antes de ser anatemizado. Lo que es cierto es que en cuanto docto, el sujeto tiene gravitación sobre la verdad y el dogma. En esa medida además no puede ser frenado. De otro lado, si el cuestionamiento del dogma es lo suficientemente fuerte, ¿Pertenece aún a la congregación de los creyentes?

En los tiempos que corren, donde el dogma económico corre libremente y se advierte sobre los peligros de la enseñanza de ninguna otra cosa que el dogma y se estigmatiza lo que no es dogma, cerrándose escuelas heterodoxas y castigando la enseñanza de marxismo, quizás sea el momento de abrir las puertas a la razón y dejar que fluya en pos de una comprensión de lo que ocurre.

Este pequeño trabajo está dividido en tres partes. El primer capítulo tiene que ver con la naturaleza compleja de la crisis y los aspectos más complejos del lado financiero de esta, terminando con los retos que nos deja. Esto es fruto de una serie de conferencias en Quito, una el año 2008 organizada por la UNESCO dentro del proyecto MOST y la otra en el año 2009 en el Congreso de la República de Ecuador y una tercera vez en la inauguración del año lectivo 2009 en la Escuela Preparatoria 1 de la UNAM en México. El segundo capítulo tiene que ver con la existencia y pervivencia del sistema financiero o si algo cambió esencialmente. Nuestra hipótesis es que hay un cambio y que el sistema dejó de serlo y se transformó en complejo financiero bancario. Esta conferencia fue presentada en las IX Jornadas Monetarias del Banco Central de la República Argentina en Buenos Aires, octubre 1 y 2 del 2012. El capítulo 3 tiene que ver con la concentración del ingreso como el objeto de la política económica en los últimos treinta años y se adelanta sin las discusiones previas correspondientes.

En abstracto el planteo es que la crisis es múltiple, que el complejo financiero ha tomado el control de la marcha económica y del Estado en los Estados Unidos y Gran Bretaña desde los años 80 de manera creciente y que ellos han planteado tanto un sentido común académico como una política macroeconómica cuya finalidad es concentrar el ingreso. El objeto de la política macroeconómica no es estabilizar la macroeconomía, sino concentrar el ingreso, por la evidencia que de manera contundente se presenta desde África hasta Europa en las últimas décadas.

El marco foucaultiano sirve para abrir caminos de comprensión que a su vez den espacio para proponer nuevas lecturas tanto de la crisis como de las razones para la comprensión más amplia de la misma. También sirve para la acción: Conocer es poder.

1) ¡Ten audacia de saber!

- Oscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org
(Texto de Introducción al libro La Gran Mutación. El capitalismo real del siglo XXI. Serie Breviarios, IIEC UNAM, agosto 2013.)

http://alainet.org/active/66461



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martes, 13 de agosto de 2013

La "lucha" antiterrorista de Obama.


Rebelion. Detrás de la alerta antiterrorista de EEUU
Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2013

Detrás de la alerta antiterrorista de EEUU

Público.es


En una acción sin precedentes, EEUU cerraba el 4 de agosto 22 de sus misiones diplomáticas en Oriente Próximo y el Norte de África, coincidiendo con el cumpleaños de Barack Obama. El motivo oficial era interceptar una amenaza de Ayman al-Zawahri -el sustituto de Bin Laden y el nuevo Hombre de Saco-, contra los intereses de EEUU, en vísperas del aniversario del 11-S. A pesar de que la precaución terminó con el fin de Ramadán, el 9 de agosto, y a que aún falta un mes hasta aquella fecha fatídica, Washington decidió reabrir las embajadas. Llama la atención la toma de una medida tan drástica a base de una “información” que el propio EEUU calificaba de vaga, sin fecha ni lugar para la ejecución del supuesto plan.

En caso de que este personaje existiera sólo mostraría que Obama no ha leído lo que Lenin advirtió en 1920: que gastar dinero y esfuerzo para matar a algún Sergei Románov (gobernador de Moscú asesinado por un revolucionario en 1905) es tan inútil como hacer júbilo por matar a un supuesto Bin Laden: serán sustituidos por otro Sergei u otro Laden.

A toda luz, la alarma antiterrorista ha socorrido al presidente Obama justo cuando la opinión pública, enfadada por el escándalo de la vigilancia ilegal e ilegítima a los ciudadanos, le exigía una explicación. Mientras, Vladimir Putin no ocultaba su alegría de haber humillado a su homólogo americano, entregando refugio político a Edward Snowden, ex analista de la CIA.

Curiosamente, en la víspera de una nueva ronda de la rentable lucha contra el terror, unos 1.000 presos extremistas fueron liberados en una serie de ataques organizados a las prisiones de nueve países íntimos aliados de EEUU–entre ellos Libia, Irak Afganistán y Pakistán- durante el mes de julio. ¿Para hacer más creíble la amenaza terrorista, quizás?

En dirección contraria, el 18 de junio “murió” en un extraño accidente de coche en Los Ángeles el periodista Michael Hastings. Denunciaba las actividades ilícitas de vigilancia de las compañías de inteligencia privada (como en los centros comerciales) a nivel mundial. Días antes de su muerte, había informado a Wikileaks de que estaba siendo vigilado por el Gobierno de EEUU y horas antes había contactado con Jennifer Robinson, la abogada de esta organización mediática. Iba a publicar un reportaje exclusivo sobre el espionaje de los ciudadanos por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en sus siglas en inglés) de EEUU.

Guerras y mentiras

La estrecha relación entre los conflictos y la ocultación de la verdad, nos lleva a plantear otras hipótesis sobre los objetivos reales de esta alerta por la Administración Obama:

1.- Mostrar la necesidad del control sobre la intimidad de sus ciudadanos, para protegerles, y de paso limpiar el nombre de NSA y contraatacar a Edward Snowden, que denunció a este Gran Hermano por vigilar las comunicaciones privadas de medio mundo.

2.-Mantener abierto Guantánamo. Justo dos meses antes, el gobierno de Obama anunció el plan del traslado o liberación de 86 presos. Ahora, la medida ha sido suspendida de forma indefinida. El director de la prisión, John Bogdan, ha llegado a decir que los terroristas planeaban asaltar Guantánamo. ¿Desde dónde? ¿No querrán mandar los drones a sobrevolar el espacio aéreo cubano? Los abogados de los presos habían denunciado el cacheo de sus clientes, incluido sus genitales, cada vez que iban a visitarlos. Por lo que 102 hombres secuestrados por el gobierno de EEUU, que además estaban en huelga de hambre dejaron de ver a sus letrados, evitando esta otra humillación. A pesar de que el juez Royce Lamberth prohibió los cacheos y los calificó de “aborrecibles”, el tribunal federal, sin sonrojarse, anuló su sentencia, autorizando a los perversos carceleros a seguir bajando los calzoncillos de aquellos prisioneros para prevenir un ataque a la prisión.

3.-Justificar el ingente dinero que las empresas de seguridad y de armas siguen despilfarrando del bolsillo del contribuyente para eliminar a Al Qaeda, que por arte de magia, renace sobre sus propias cenizas.

4.-Desviar la atención pública estadounidense de los problemas internos: miles de personas estaban ocupando las calles en protestas antirracistas por el asesinato del joven negro Trayvon Martin a mano de un policía.

5.-Instalar el terror en el corazón y la mente de sus ciudadanos, al advertirles de que no viajen por una veintena de países.

6.-Volver a atizar el fuego de “choque de civilizaciones”, y la guerra civilizadora contra millones de bárbaros del Oriente, y permitir la discriminación y acoso a los inmigrantes procedentes de dicha región en Occidente.

7.-Utilizar “conmoción y pavor” para redefinir la política exterior: Obama afirma que su país “no se retirará del mundo”. Esa misma política imperialista es uno de los motivos de la reacción y acción de una parte de quienes realizan los atentados.

8.-Infundir miedo, de forma continuada, en las naciones invadidas, para que no se atuviesen cuestionar su dominio.

9.-Dividir no sólo los países de la zona entre aliados y enemigo del Occidente y provocar conflictos entre ellos y restarles fuerza, sino también en el interior de cada país, financiando guerras sectarias, desmantelando Estados vertebrados para convertirles en “territorios de operaciones”, aquello que ha sido el hogar de millones de seres humanos.

9.-Afianzar su supremacía estratégica y el control sobre la región con mayor reserva de recursos naturales en una batalla mundial contra China y otros rivales.

Intentar expandir así su dominio sobre nuevos países estratégicos, como Madagascar, ubicado en el océano Índico, y Mauritania en el noroeste de África, que aparecen curiosamente en la lista de los países donde cerraron las embajadas, a pesar de que el Pentágono afirmaba que la amenaza procedía de la Península Arábiga.

Al final y afortunadamente no hubo atentado. Ante el fiasco gigantesco, Obama se ha visto obligado a prometer una reforma de los programas de espionaje.

¡Cuántos esqueletos en el armario!

Pasan 49 años de la mentira vertida por el gobierno de Lyndon Johnson sobre los falsos ataques del Vietnam del Norte a los buques de EEUU en el Golfo de Tonkin, que le sirvió de pretexto para bombardear Vientan. Años antes, el presidente Truman, había dicho a los compatriotas que lanzaba la primera bomba atómica sobre “Hiroshima, una importante base militar japonesa”, que no sobre una ciudad, matando a 120.000 personas, dejando heridos a otros 360.000.

Revela Daniel Ellsberg el ex analista de las Fuerzas Armadas de los EEUU, quien publicó en 1970 “Papeles del Pentágono”, que al lado de cada uno de los cuatro presidentes de EEUU, y durante veinte años de crimen contra los civiles, había un profesor de Harvard, diciéndoles lo que tenían que hacer ante una población anestesiada por la desinformación.

En la misma línea están las mentiras del equipo de Bill Clinton sobre Yugoslavia (Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”), las del George Bush sobre Irak y Afganistán (¿Por qué nos mienten?) y las falsedades de la administración Obama sobre Libia (Complot contra Libia).

¿Creen que Bush podía haber lanzado sus guerras contra los iraquíes y los afganos -y al final también contra los intereses reales del pueblo estadounidense, quien ahora pagan el precio de aquellas locuras-, sin el apoyo de ‘The New York Times’ y ‘The Washington Post’? Tienen su papel también, los ciudadanos crédulos, convencidos de que en la “democracia” sus propios gobiernos no representan una amenaza al ser “controlados”.

Según la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, unas 4.000 personas han sido asesinadas sólo por los drones de EE.UU. desde 2002, más que los asesinados en el 11-S.

La amenaza a la seguridad de los estadounidenses no procede de las revelaciones de sus agentes –sería matar al mensajero-, ni de los coche bombas que unos terroristas desalmados colocan para matar a los civiles en Irak, Yemen, Afganistán, Sudán…, sino de sus políticas de injerencia por los cuatro costados del planeta. Recuerden que no fue Gadafi quien mató al embajador de EEUU en Bingazi, sino los mismos “amigos de Libia Libre”, o sea, las milicias de Al Qaeda financiados por el Occidente, y los mismos a quien hoy arma la OTAN en Siria (Siria es una trampa).

Taguba, otro Snowden

De cómo el sistema premia a los criminales y persigue a los patriotas, es el caso del general Antonio Taguba, quien en 2004 denunció las torturas a los prisioneros de Abu Ghraib en un informe interno. En vez de engalanarle por su integridad moral y querer limpiar las instituciones de individuos psicópatas y corruptos, fue expulsado del ejército en 2006. Dos años después se atrevió a acusar a administración Bush de crímenes de guerra.

No es que los mandatarios son opacos durante las guerras para salvarnos del enemigo. Es al revés: nos mienten por ser opacos y para ocultar sus propios intereses de clase.

Hannah Arendt, en sus escritos sobre la guerra de Vietnam dice “la política de la mentira casi nunca está dirigida al enemigo, sino que, exclusivamente, está destinada al consumo interno”.

Fuente original: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/812/detras-de-la-alerta-antiterrorista-de-eeuu/


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domingo, 11 de agosto de 2013

Caral.


Putin y Obama.


Rebelion. Vlad el martillo contra Obama el pelele
Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2013

Vlad el martillo contra Obama el pelele

Asia Times Online

Traducido para Rebelión por Germán Leyens


Y haces nuevos planes, pero todo sale mal ( Bertolt Brecht)

Esto se vuelve ridículo. El Presidente de EE.UU. (POTUS) gritó y vociferó porque quería que le devolvieran a su espía (Edward Snowden). Snowden, ajustándose a las leyes rusas, obtuvo asilo temporario. La Casa Blanca se mostró “desilusionada”.

Entonces POTUS rechazó la cumbre bilateral con el presidente ruso Vladimir Putin en Moscú coincidiendo con la reunión del Grupo de 20 en San Petersburgo a principios de septiembre. El Kremlin también se mostró “desilusionado”.

Putin envió un telegrama a George "Dubya" Bush – deseándole una rápida recuperación después de su operación al corazón. [1] POTUS fue a un programa de entrevistas y dijo que Rusia tiende a “volver al pensamiento de la Guerra Fría y a una mentalidad de la Guerra Fría”.

El distanciamiento brechtiano nos dice que “ridículo”, ni siquiera comienza a describirlo. La mentalidad de la Guerra Fría está realmente impregnada en los genes de Washington – desde el Congreso al Pentágono. En cuanto a POTUS, actuó como un diplomático diletante en el mejor de los casos. “Sí, podemos” se ha transformado en “Sí, escaneamos”, y ahora es “Sí, vilipendiamos”. Esto se puede aplicar a mascotas de pedigrí europeo, pero no vale para Vlad el Martillo.

La Casa Blanca justificó su decisión por la “falta de progreso” en todo, incluyendo la defensa de misiles, el control de armas, el comercio y las relaciones comerciales, temas de seguridad global, derechos sociales y sociedad civil. Absurdo; todo tenía que ver con un POTUS impotente, que no pudo continuar su guerra contra los informantes. El asesor de asuntos exteriores de Putin, Yury Ushakov, se acercó más a la verdad cuando dijo: “EE.UU. no está dispuesto a establecer relaciones sobre una base igualitaria”.

Vlad el Martillo puede detectar un pelele de proporciones Carter-escas como un oso polar cazando a una foca. Evaluó rápidamente cómo el gobierno convirtió en cenizas su ya tambaleante credibilidad en dos frentes simultáneos: por la escala del complejo orwelliano/panóptico detallado por las filtraciones de Snowden, y por la manera cómo le estaba dando caza despiadadamente.

Agregando unos pocos clavos más en el ataúd de los medios dominantes, el New York Times publicó un editorial –posiblemente “sugerido” por la Casa Blanca– justificando la cancelación de la cumbre, en el que dice: “El señor Putin es un dirigente represor y arrogante que trata con desdén a su pueblo”. [2] Tiene razón; y Blancanieves vive en la Casa Blanca.

Todos a bordo del Trans-siberiano

La rabieta adolescente de POTUS no tiene nada que ver con la Guerra Fría. Para comenzar, EE.UU. y Rusia dependen el uno del otro en una vasta serie de temas. Por lo menos en teoría, algunos adultos los discutirán en Washington este fin de semana, cuando el ministro ruso de exteriores Sergei Lavrov y el ministro de defensa Sergei Shoigu se reúnan con el secretario de Estado de EE.UU. John Kerry y el jefe del Pentágono Chuck Hagel.

Vlad solo tiene que decir una palabra para convertir la ya humillante retirada de EE.UU./OTAN de Afganistán –después de la paliza que recibieron de unos pocos pastunes con Kalashnikovs falsos– en un desastre cataclísmico.

Vlad puede calibrar sutilmente el apoyo de Rusia a Bacher al-Asad en Siria –especialmente después que el jefe de los servicios de inteligencia saudíes Príncipe Bandar "Bush" bin Sultan lo visitó en Moscú y supuestamente ofreció comprar muchas armas rusas siempre que Rusia cediera. [3] Putin no se impresionó. A pesar de todo, Bandar no lo hubiera hecho sin “consultar” a sus amos estadounidenses.

Vlad puede ofrecer mucho apoyo diplomático adicional a la nueva presidencia de Rohaní en Irán – incluyendo, crucialmente, nuevas ventas de armas, y solidificar la posición de Teherán en posibles negociaciones con Washington.

En el Cáucaso, a Vlad le va bastante bien. Georgia es mucho menos antagónica hacia Moscú. Y en Ductistán, Rusia influenció la decisión de Azerbaiyán de preferir el Gasoducto Trans-Adriático (TAP) al perennemente condenado Nabucco Oeste, e inmediatamente actuó para solidificar la cooperación energética entre SOCAR de Azerbaiyán y Rosneft de Rusia. Tanto Georgia como Azerbaiyán son considerados como proverbiales aliados “fieles” de EE.UU.

En Europa, todo piloto de un barco en el Rin conoce la cooperación estratégica de Rusia con Alemania. Respecto a negociaciones sobre gas natural con Italia, Francia o Polonia, por ejemplo, el nombre del juego ruso es asegurar contratos a largo plazo con muchas ventajas comerciales y tributarias.

En Europa Central y Oriental, a Vlad también le va bien, y Rusia compra numerosos recursos de manufactura estratégica y recursos químicos y de transporte.

Luego existe la crucial jugada transiberiana. Yo viajé dos veces en el Transiberiano, en invierno, a principios y después a fines de los años noventa; es un tremendo viaje. En aquel entonces había rusos empobrecidos comprando todo lo que veían en China y astutos chinos que vendían todo lo que podían en Rusia. Actualmente todo tiene que ver con carga pesada. El Transiberiano transporta no menos de 120 millones de toneladas de carga por año – y suma y sigue; es por los menos un 13% del transporte de contenedores entre Europa y Asia. Rusia está invirtiendo en una expansión por 17.000 millones de dólares y agregando 55 millones de toneladas de carga adicionales.

A esto hay que agregar la triplicación de la capacidad de los terminales rusos en la costa del Pacífico hasta 2020; la expansión del puerto de San Petersburgo; el suministro por Siemens de 675 locomotoras eléctricas adicionales como parte de un trato de 3.200 millones de dólares.

El nombre del juego en este caso es el aumento por Rusia de su exportación de materias primas por todos los medios disponibles. Por lo menos 250.000 barriles de petróleo por día –y suma y sigue– van de Rusia a Asia. El Transiberiano modernizado será una maravilla para el comercio Europa-Asia. Por el Transiberiano, productos asiáticos llegan a Europa en 10 días; por mar, de Corea del Sur o Japón, tarda por lo menos 28 días a Alemania. No es sorprendente que Japón y Corea del Sur sean inmensos partidarios del Transiberiano. Y desde el punto de vista europeo, nada supera el transporte más barato y rápido por el Transiberiano a Asia.

No tienen la menor idea

¿Guerra Fría? Forma parte del negocio de la nostalgia. Con una Europa comatosa; múltiples fricciones entre Europa y EE.UU.; Pekín mirando hacia el interior tratando de solucionar el acertijo de la modificación de su modelo de desarrollo; y un gobierno Obama paralizado, Moscú ha identificado una oportunidad perfecta y se ha embarcado en una expansión comercial estratégica en la que todo vale.

No se puede dejar de recalcar el despiste del gobierno de Obama – para no mencionar los think-tanks estadounidenses. Nadie en Washington ha articulado una política rusa sana – aparte de la satanización de Putin. Eso le conviene a Vlad el Martillo; está construyendo cuidadosamente una nueva realidad estratégica no solo en la periferia de Europa sino también en el centro. Rusia vuelve con toda la fuerza del caso.

En este contexto más amplio, derivando hacia un entorno posterior a la Guerra Fría, el affaire Snowden es solo una pieza del acertijo. Y es el punto en el cual lo personal refleja perfectamente lo político. Vlad el Martillo sabe exactamente lo que está haciendo – mientras Obama el pelele parece un ciervo atrapado por los focos de la locomotora del Transiberiano.

Notas:

1. In wishing Bush well, Putin has message for Obama, Reuters, 8 de agosto de 2013.

2. What's the Point of a Summit?, The New York Times, 7 de agosto de 2013.

3. Saudi offers Russia deal to scale back Assad support - fuentes, Reuters, 7 de agosto de 2013.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009).

(Copyright 2013 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

Fuente original: http://www.atimes.com/atimes/World/WOR-01-090813.html



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sábado, 10 de agosto de 2013

Francisco y Leonardo.


Rebelion. El otro Papa, el otro Boff…
Portada :: Opinión
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La Teología de la Liberación y el nuevo pontífice
El otro Papa, el otro Boff…



En torno a la visita del Papa Francisco a Brasil en los últimos días de julio el teólogo brasileño de la liberación y de la ecología Leonardo Boff no escatimó sus elogios hacia el nuevo Obispo de Roma. A quien considera un hombre “libre de espíritu”; le emparenta en ciertas virtudes al mismo Francisco de Asís y lo reivindica por su “espléndido rescate de la razón cordial”. Para Boff, el jefe vaticano es “una figura fascinante que llega al corazón de los cristianos y de otras personas”.

  El legado mayor durante su visita a Brasil, fue su (propia) figura, enfatizó Boff en una entrevista con este corresponsal apenas finalizado el periplo del Pontífice. “Representó el más noble de los líderes, el líder servidor que no hace referencia a sí mismo sino a los demás, con cariño y cuidado, evocando esperanza y confianza en el futuro…”.

En el diálogo Boff, -quien había sido duramente condenado al “silencio y obediencia” por el Vaticano en 1985 por su conceptualización y compromiso con la Teología de la Liberación-, reivindicó lo que para él son los aspectos esenciales que dejó este primer contacto del Papa con Latinoamérica. Presentó una “visión humanística en la política, en la economía, en la erradicación de la pobreza”. Criticó duramente el sistema financiero...definió a la democracia como ‘humildad social’, reivindicó el derecho de los jóvenes a ser escuchados”, enumera Boff.

Subrayando el aporte del Pontífice en el campo de la ética, “fundada en la dignidad trascendente de la persona”, y expresada de esta forma en su “discurso recurrente”. El teólogo brasilero y premio Nobel alternativo de la paz de 2001 consideró, sin embargo, que durante la estadía brasileña del Sumo Pontífice fue el “campo religioso el más fecundo y directo”. El discurso “más severo lo reservó para los obispos y cardenales latinoamericanas (CELAM). Reconoció que la Iglesia – y él se incluía- está atrasada en lo que se refiere a la reforma de sus estructuras…Criticó la ‘psicología principesca’ de algunos miembros de la jerarquía”.

Anticipando, además, los dos ejes principales de la pastoral según la visión del nuevo Papa: “la proximidad al pueblo…y el encuentro marcado de cariño y ternura…”. Habló incluso -enfatiza Boff en su diálogo-, “de la revolución de la ternura, cosa que él demostró vivir personalmente”. Desde el mismo día de la elección del Cardenal Jorge Bergoglio al papado, Leonardo Boff, quien en 1992 asqueado por el mal trato vaticano había quitado el sacerdocio, reorientó bruscamente su respetada voz hacia la defensa del nuevo Pontífice. Nunca entró en el debate sobre el rol jugado por el Cardenal y la jerarquía católica argentina durante la última dictadura militar.

Apenas seis años atrás, en mayo del 2007, a las puertas de la 5ta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que se realizaría días más tarde en Aparecida y donde Bergoglio jugó un rol muy importante, Boff había catalogado a una buena parte de la jerarquía católica como de “burócratas de lo sagrado” en una entrevista anterior con este corresponsal. Exteriorizando así su lectura entonces escéptica hacia la situación general de la Iglesia; su incapacidad estructural al cambio; y su rigidez para abrirse a los grandes temas desafiantes de la humanidad, en particular la ecología y la propia renovación institucional interna.

Los dos Papas anteriores, Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron para Boff y numerosos teólogos, principalmente de América Latina, los principales responsables de tratar de deslegitimar la Teología de la Liberación; sus teóricos y promotores; así como sus propuestas organizativas, en particular las Comunidades Eclesiales de Base, tan ampliamente desarrolladas en todo el continente.

Había sido el Cardenal Ratzinger, entonces Prefecto para la Congregación de la Doctrina y de la Fe y posteriormente Papa Benedicto XVI, uno de los responsables directos de la sanción vaticana contra Boff.

Le elección del primer Papa latinoamericano en marzo pasado, sin embargo, se convirtió en un verdadero shock de esperanza y punto de partida de un cambio radical de percepción y valoración de parte del teólogo de la liberación. Quien no ha escondido su deseo explícito, antes o después, de ser recibido por Francisco I y a quien le ha hecho llegar como regalo, durante su estadía en Río de Janeiro, un ejemplar de su último y sugestivo libro: Francisco de Asís y Francisco de Roma: ¿una nueva primavera en la Iglesia?

Todas señales que indicarían la apertura de un proceso paulatino hacia la eventual “normalización” de relaciones entre Boff –en tanto cabeza visible de ese sector castigado de la iglesia popular- y el poder jerárquico romano. Aunque el desenlace del proceso de acercamiento queda abierto, los signos indicativos, reforzados durante el viaje del Papa Francisco a Brasil, son relevantes.

En primer lugar, la voluntad explícita de Boff y Francisco de avanzar en el proceso de encuentro. La existencia de importantes canales que facilitan la comunicación casi directa entre ambos. Sin menospreciar, adicionalmente, las actualizadas reflexiones de Boff – y otros referentes del sector popular de la Iglesia que en los últimos cuatro meses no ha dejado de reivindicar las virtudes del nuevo Papa. A partir de quien, el teólogo brasilero, cree percibir la posibilidad del cambio interno de una Iglesia hasta ahora dirigida, casi exclusivamente, por los burócratas de lo sagrado.

*Sergio Ferrari, colaboración de E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria presente en Brasil

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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