jueves, 31 de diciembre de 2015

El gas boliviano.


Rebelion. El gas boliviano
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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2015

El gas boliviano

El País eN


Perú y Paraguay serán los primeros mercados internacionales para el Gas Natural Licuado (GNL) que desde enero de 2016 producirá la planta de GNL ubicada en Río Grande, municipio Cabezas, provincia Cordillera del departamento de Santa Cruz, que también abastecerá con ese energético el mercado interno, informó este domingo el presidente Evo Morales.

La planta, que es construida por la empresa española Sener Indox desde abril de 2013 y con una inversión de 137 millones de dólares, procesará 12 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) de gas natural y producirá diariamente 210 toneladas métricas de GNL.

“Este mes o el próximo se va a inaugurar la planta y vamos a exportar GNL a Perú y Paraguay, (serán) nuevos ingresos para Bolivia. Mediante YPFB se va a exportar y prestar servicios”, dijo el Jefe de Estado en Chimoré, durante la evaluación de la gestión gubernamental de 2015 con las seis federaciones de productores de coca del trópico de Cochabamba y autoridades municipales de esa región.

La producción de la planta de GNL que también proveerá de gas natural a los habitantes de 27 ciudades intermedias del país, incluye 22 estaciones de regasificación en distintas regiones del país y para ello YPFB instalará estaciones satélites de regasificación que serán abastecidas con GNL transportado por 32 cisternas especiales.

Se prevé que mediante la instalación de redes, las estaciones de regasificación proveerán de gas natural domiciliario y comercial a los usuarios, además de Gas Natural Vehicular (GNV) a las estaciones de servicio que lo comercializan en el marco del cambio de la matriz energética que encara la administración del presidente Morales.

El GNL es gas natural que ha sido procesado para ser transportado en forma líquida. Es la mejor alternativa para monetizar reservas en sitios apartados, donde no es económico llevar el gas al mercado directamente, ya sea por gasoducto o por generación de electricidad.

Por ejemplo, en abril pasado, el presidente de YPFB, Guillermo Achá, y el representante de la empresa Copetrol, Aldo Braaksma, suscribieron un acuerdo para la construcción de dos estaciones regasificación de GNL para los municipios de Riberalta y Guayaramerín, en el departamento de Beni.

Entonces se informó que cerca de 40 millones de dólares serían invertidos por la estatal petrolera para la construcción de siete estaciones de regasificación de GNL en siete municipios benianos: Riberalta, Guayaramerín, Trinidad, San Ignacio de Moxos, Santa Ana de Yacuma, San Borja y Rurrenabaque.

En ese contexto, la futura exportación boliviana de GNL se suma a las ventas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) que YPFB ya realiza a los mercados de Perú, Paraguay y Uruguay, mientras están asegurados los mercados de Brasil y Argentina.

Además, según datos oficiales, al Brasil tiene una gran demanda, YPFB enviará en una primera fase 49.440 toneladas de GLP, un volumen que subirá gradualmente y que en 2020 llegará a 119.966 toneladas de este carburante. Asimismo, se informó que Bolivia incrementará durante 2016 los volúmenes de exportación de gas natural a los mercados de Brasil y Argentina.

Según las proyecciones del Presupuesto General de Estado (PGE) para 2016, el promedio de exportación de gas natural a la Argentina será de 14.98 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d), y a Brasil de 31.23 (MMm3/d), para un total de 47.71 (MMm3/d) a ambos países.

Bolivia es el principal exportador de gas natural en la región y proyecta ser líder también en la venta externa de GLP.

En ese contexto, quedaron atrás los días en los que nuestro país estaba obligado a importar Gas Licuado de Petróleo (GLP) para abastecer su mercado interno, mientras exportaba gas rico y no solamente metano como estipulan los contratos con Brasil y Argentina. La razón es que no contaba con al menos una planta separadora de líquidos.

Hoy el panorama es diferente y aunque seguramente queda mucho por avanzar (las inversiones en el sector es tema de otro comentario), las perspectivas para las exportaciones de gas natural, GNL y GLP son alentadoras y con mercados asegurados para los dos últimos rubros. Al menos eso se deduce de las cifras y los datos oficiales de las autoridades del sector petrolero.

Fuente: http://elpaisonline.com/index.php/editorial/item/199770-el-gas-boliviano


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La acumulación de capital en América Latina y la clase obrera.


Rebelion. “La acumulación de capital en América Latina y la clase obrera”
Portada :: Opinión
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Entrevista al economista e historiador Juan Iñigo Carrera (primera parte)
“La acumulación de capital en América Latina y la clase obrera”



Juan Iñigo Carrera, es economista e historiador de la Universidad de Buenos Aires, y director del Centro para la Investigación como Crítica Práctica (CICP). Entre el 5 y 12 de enero se encontrará en Chile, de forma inédita, impartiendo el seminario “El capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia” en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, en el marco de las “Jornadas de Crítica de la Economía Política. El Desarrollo Capitalista: Capital, Renta, Clases y Alternativa Política”, organizadas por CISOH.

A continuación presentamos la primera parte de la entrevista realizada al autor con el objetivo de dar a conocer una parte de los contenidos a tratar durante las jornadas.

¿De qué forma caracterizarías la situación actual de América Latina? ¿Cuáles crees que son las principales tendencias económico-políticas?

I: En primer lugar ¿qué forma específica tiene la acumulación de capital en América Latina? Vamos a arrancar señalando que el modo de producción capitalista es la unidad mundial. Hoy, esa unidad mundial es la unidad –llamémosle- primaria. Por otra parte, los distintos procesos nacionales de acumulación, son formas específicas de esa unidad. Con lo cual, la idea de que la unidad mundial toma estas formas nacionales específicas, con distintas determinaciones concretas, se contrapone con la teoría del imperialismo y con la teoría de la dependencia. A qué me refiero con esto; uno históricamente podía encontrar lo que yo llamo los países clásicos, a los cuales se podía caracterizar por la producción de la generalidad de las mercancías, que no quiere decir que no incorporaran mercancías provenientes de otros países y que no vendieran en el mercado mundial, pero lo que aparecía era como que ahí se producía la generalidad de las mercancías.

Aparecía así,en un ámbito nacional, la imagen de la unidad de la acumulación y que esos países clásicos son, en definitiva, en los que arranca el desarrollo del modo de producción capitalista, y que en su desarrollo encuentra territorios donde se pueden producir ciertas mercancías (agrarias, mineras)con una productividad del trabajo particularmente alta. Se pone en movimiento esa producción para abastecer, con esa productividad alta, de medios de producción y de medios de vida para la acumulación de capital de los países clásicos. Uno de los aspectos fundamentales es para el abaratamiento de los medios de vida de la población obrera de esos países y en consecuencia, el aumento de la tasa de plusvalía. En este contexto, es que aparecen “unidades nacionales” que van confluyendo en la constitución de la “unidad mundial”. Lo tomo en particular respecto a América, pero es válido respecto de Asia y África también.

Al ponerse en marcha una productividad del trabajo mucho más alta que la que se puede alcanzar en los países clásicos –haciendo las mismas producciones– se genera una masa de renta diferencial, por momentos una masa de renta de simple monopolio, en donde las mercancías van a estar abaratadas, pero que de todas formas fluye...Esa masa de renta diferencial es plusvalía producida por los obreros del capital industrial de los países clásicos y que fluye hacia los terratenientes de estos nuevos ámbitos. Mientras esos nuevos ámbitos tienen la estructura colonial, quedan dentro de la unidad general, cuando no se puede sostener dicha estructura colonial, se constituyen en ámbitos nacionales de acumulación de capital independientes, especializándose en la producción de estas mercancías, con una productividad del trabajo particularmente alta, con lo cual van a recibir una masa de renta de la tierra también particularmente alta y, al mismo tiempo, su propio desarrollo va a tomar una serie de formas a través de las cuales una parte de esa renta va a volver a los países clásicos.

Uno puede decir esto; Inglaterra se equivocó una vez y engendró un ámbito de acumulación de capital que le paso por arriba, que es el caso de los Estados Unidos que se convirtió en lo que aparecía como el país clásico por excelencia en el siglo XX. Después nunca más se engendró un ámbito nacional con esas características, que son los ámbitos nacionales de América Latina. En el caso de Argentina, lo que hay es una renta de la tierra agraria, de la producción de granos y carnes; en el caso de Chile, la renta del cobre; en el caso de Bolivia fue el estaño en todo un periodo; en el caso del Brasil, tradicionalmente el caso del café, ahora tiene un montón de producciones, todas son producciones primarias en las cuales hay una productividad del trabajo muy alta.

Este es el rasgo de estas formas nacionales específicas que no nacen con la potencia de ser un país clásico, sino que nacen bajo esta forma, y los modos de recuperación de la renta de la tierra por los capitales de los ámbitos nacionales clásicos, son; a través de la generación de una deuda pública externa, con tasas de interés muy alta que se pagan religiosamente. En el caso de la Argentina esto es muy marcado. En una primera fase, además, la entrada de capitales que van a operar en torno a la producción agraria, para el caso de la Argentina en particular, con condiciones sumamente ventajosas, donde la minería históricamente, la tierra, era de propiedad pública, incluso más o menos tardíamente había concesiones, he ahí donde se genera esta clase terrateniente que es la que tiene la representación política del proceso nacional de acumulación de capital en el siglo XIX hasta principios del XX, y que es la que se ocupa de no apropiar íntegramente la renta.

Lo pongo en estos términos; hasta acá yo mencioné dos socios centrales en la apropiación de la renta, la clase terrateniente y los capitales acreedores externos del estado nacional. Aparecen ya en el siglo XIX todas las empresas de servicios públicos con toda una serie de concesiones. Durante el siglo XX lo que cambia de eso es que siguen los terratenientes, siguen los acreedores externos, pero los capitales industriales a los que se les escapaba la plusvalía y que la recuperaban indirectamente para su ámbito nacional (vía endeudamiento, vía las empresas de servicios públicos), lo que hacen es pasar a producir directamente en estos ámbitos nacionales; operando en la pequeña escala del mercado interno con muy baja productividad del trabajo, eso que se llama la sustitución de importaciones, que en realidad el contenido de la sustitución de importaciones no es más que otra forma de extraer plusvalía a los obreros de estos ámbitos nacionales, de la mano con recuperar renta de la tierra. Y las formas de recuperación son a través de distintas modalidades, más directas o indirectas, donde la sobrevaluación de la moneda nacional juega un papel muy grande, por eso hay una sobrevaluación muy fuerte en este momento en la Argentina. En Brasil se le cae la renta, no puede sostener la sobrevaluación; en Argentina se le cae la renta y tiene fuertes problemas para sostener la sobrevaluación. Y estos capitales, además operan tomando lo que -para decirlo en términos simples- es chatarra en sus países de origen, lo que ya no sirve por la escala de la producción, y acá aparece como si fuera la vanguardia técnica, un capital flamante.

Es condición para el desarrollo de ese proceso, cierta escala, la existencia de una masa de pequeños capitales nacionales, lo pongo así; en estos países, todos los capitales que operan son expresión de la negación del desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo, porque el hecho de que la producción agraria vía impuestos, vía cosas que hacen que los precios internos de las mercancías agrarias estén por debajo de los precios del mercado mundial, lleva a restringir la escala de la aplicación intensiva y extensiva del capital sobre la tierra. Y en el sector industrial lo que uno tiene son; i) pequeños capitales que no son portadores del desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo social, porque han quedado a la cola de eso y ii) capitales más concentrados del mundo, que lo que traen acá es la chatarra y con eso, en lugar de tener que tirarla y seguir avanzando en la transformación de la materialidad del trabajo, la socialización del trabajo privado, lo vuelven a valorizar como si fuera un capital incluso con tasa de ganancia más alta que la que tienen en sus países de origen. Y como eso viene de un proceso de estrangulamiento, lo que empieza a aparecer fuertemente es la venta de la fuerza de trabajo por debajo del valor. Entonces, cuando uno mira la Argentina, si uno compara el salario promedio de la economía argentina entre el año 74` y hoy; si en el 74` era cien, ahora es cincuenta y algo. Con lo cual, ha caído a la mitad el poder adquisitivo del salario promedio de la clase obrera, empieza a constituirse de este modo una forma de valorización, que ya no es simplemente la extracción de plusvalía normal, no es simplemente la recuperación de la renta de la tierra, además es, abiertamente, la compra de la fuerza de trabajo por debajo de su valor, siendo todas estas formas la negación del desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo social.

A partir de mediados de la década del 70` en particular, en la unidad mundial ocurren una serie de transformaciones que hacen que no existan más los países “clásicos”, porque ya no hay más países que se especialicen en la producción de la generalidad de las mercancías, sino que aparece lo que uno puede llamar una nueva división internacional del trabajo, donde, sobre la base de haber generado en la fase anterior una masa de población sobrante latente de campesinos desplazados de la producción y sobre la base de haber hecho un desarrollo técnico (en donde el eje de ese desarrollo es la computación) y con esto, el desarrollo de las máquinas automatizadas y la robotización, aparece un proceso que contrasta con la fase anterior; uno de fuerte diferenciación en el tipo de fuerza de trabajo que necesita el capital, con una población obrera, por un lado, capaz de hacer un trabajo cada vez más complejo y por otro, una población obrera capaz de realizar un trabajo cada vez más simple, y que entonces, en los países antiguamente clásicos queda la especialización y hacia los países donde estaba la población sobrante latente se desplazan los procesos de trabajo más simplificados.

Con lo cual, cuando hay, por los movimientos de la acumulación mundial, una suba de la masa de renta, estos países están prósperos porque afluye más renta al ámbito nacional. Cuando se corta eso, por el propio movimiento cíclico de la unidad mundial de la acumulación de capital, se entra en una fase de presión y crisis, pero cada fase de auge es más deteriorada que la fase de auge anterior. Entonces, con toda la suba de los precios de las mercancías primarias en el mercado mundial durante la segunda mitad de la década del 2000, es una fase en la cual hay una afluencia adicional de masa de renta de la tierra hacia el ámbito nacional. Los terratenientes van a estar prósperos, pero los capitales industriales van a tener que tomar más de esta renta, entonces va haber una expansión de la producción interna, eso va a implicar una demanda adicional de fuerza de trabajo, con lo cual va a haber una suba de salarios y aumento del empleo en los estados nacionales en los que tiene que regir ese movimiento de la apropiación de la masa adicional de renta, eso es lo que se va a expresar políticamente en lo que (sin ninguna connotación) se conoce como populismo en general. Acá (Argentina) es el peronismo, que aparece como momento de afirmación, de expansión sobre la base de esa autonomía nacional. El Estado tiene que tener una manifiesta presencia en el movimiento de esa renta de la tierra, que, en el caso de la Argentina, hay que poner las retenciones y demás, y es el momento en el cual se paga la deuda pública externa y se paga con los intereses extraordinarios que tiene metido adentro. Ese es el momento en el cual los acreedores externos del estado nacional recuperan no solo su capital, sino parte de la renta de la tierra sobre la base de las tasas de interés muy altas.

Cuando viene la fase de caída de la renta, viene una fase de contracción de la escala con la que operan internamente los capitales, eso va a implicar un aumento del desempleo, caída de salarios e históricamente esto es lo que se ha expresado en las dictaduras militares; cuando venía esa fase, venía la dictadura militar.

Ya no hace falta más la dictadura militar, por las condiciones de deterioro muy fuertes de reproducción que ha ido experimentando la clase obrera. Antes cuando venía una fase de expansión; suba de salarios, multiplicación del empleo, el Estado gestionando la economía, vamos hacia la superación del modo de producción capitalista. Entonces, cuando venía la fase de contracción había que reprimir violentamente todas esas manifestaciones, y eso lo hace la dictadura militar. Cuando viene nuevamente la fase de expansión, la dictadura militar lo único que puede hacer es reprimir, y es un momento en donde el capital necesita expandirse y para hacerlo necesita que haya suba de salarios y la única forma que tiene la suba de salarios es la lucha de la clase obrera en defensa de las condiciones de venta de su fuerza de trabajo. En ese momento la clase obrera tiene fuerza, porque se está expandiendo la acumulación de capital, cuando viene la fase contraria, pierde la fuerza. Cuando se produce toda esta transformación, que yo ubico a partir, muy manifiestamente, de la crisis de mediados de la década del 70, principios de la década del 80, pone fuertemente esta nueva fase de la acumulación de capital en evidencia.

La fase anterior de la acumulación de capital, que en realidad se viene desarrollando desde el siglo XIX en el mundo, se basa en toda una transformación en los atributos productivos de la clase obrera, por eso hay una fuerte reducción de la jornada de trabajo, con una fuerte suba del salario real, especialmente en la segunda mitad del siglo XX, que no quiere decir una disminución de la tasa de plusvalía, ni mucho menos, es aumento en la tasa de plusvalía, pero un aumento de la masa de valores de uso que consume la población obrera, un desarrollo de los procesos educativos, porque esto es lo que necesita el capital, esa es la fuerza de trabajo que necesita. Todas esas transformaciones solo se pueden realizar bajo la forma de la lucha de clases, en la lucha de clases la clase obrera tiene fuerza, porque está expresando todas las transformaciones que el capital necesita. En ese momento son las transformaciones que corresponden a la base técnica, material, que se está desarrollando.

Y el otro proceso que ocurre es, con aspectos distintos, la centralización del capital dentro del ámbito nacional como propiedad directamente social, bajo la forma jurídica de la propiedad del Estado. Entonces, para mí hay una expresión, más cerca de esto, que es la Unión Soviética, donde la centralización de capital es absoluta. Hecha la centralización del capital, hay que ponerlo a funcionar y a producir plusvalía, entonces, ¿quién lo va a gestionar?, el partido político de la clase obrera, que se convierte en un partido burocrático. Entonces, yo no creo en esas cosas llamadas “traiciones”, nada, es la transformación, porque no es la superación del modo de producción capitalista, es la expresión plena dentro de un ámbito nacional del desarrollo del modo de producción capitalista. Era un desarrollo de la acumulación de capital, que muestra todas las potencias que tiene la clase obrera cuando centraliza el capital, porque pasa de ser la economía más atrasada de Europa, a ser la segunda economía mundial, el segundo proceso nacional de acumulación de capital en el mundo, en muy poco tiempo, con las formas brutales que tiene el capital; con desarrollo brutal de la enajenación de la clase obrera, pese a que le pertenece a la propia clase obrera.

Para mayor información: https://www.facebook.com/jornadascriticaeconomiapolitica/?fref=ts



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(MB) Europa: Un continente a la deriva


Rebelion. Europa: Un continente a la deriva
Portada :: Europa
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Mirada desde el Sur
Europa: Un continente a la deriva

Brecha


Observada desde el Sur, la Unión Europea aparece desdibujada. El continente que jugó fuerte en América Latina en la década de las privatizaciones neoliberales, haciéndose con empresa estratégicas, parece haber perdido su propio perfil cuando el mundo atraviesa su mayor crisis de dominación.

“Quien lleva la batuta en Europa es Alemania y tiene una gran complementariedad económica con Rusia”, sostiene el analista geopolítico Alfredo Jalife. El aserto no sólo pega en la diana sino que consigue explicar lo sucedido en 2013, el año de inflexión donde la Unión Europea terminó por someterse a la política del Pentágono de cerco a Rusia para conseguir un cambio de régimen, o sea su aniquilamiento como potencia geopolítica global.

Zbigniew Brzezinsky -ex asesor de Seguridad Nacional de Carter y consultor de Obama- hizo su apuesta al factor militar señalando en un tuit, a principios de febrero de 2015, que “un pequeño contingente de tropas de Estados Unidos en los países bálticos en forma continua deberá hacer más reticente a Putin para que no cometa algo estúpido”.

En Europa central se juega una vez más una partida de ajedrez entre Occidente y Oriente, con repercusiones para todo el mundo. No por casualidad, la mayor parte de las 850 bases militares de Estados Unidos están en Europa. En total, son 342 instalaciones del Pentágono en suelo europeo, de ellas 179 en Alemania, 58 en Italia (aunque varias fuentes aseguran que superan el centenar) y 27 en Inglaterra.

Cuando existía la Unión Soviética el discurso occidental decía que esas instalaciones tenían por objetivo defender a Europa de una eventual invasión del Pacto de Varsovia. Cuando desapareció el régimen soviético y Rusia se convirtió en un país capitalista, los soldados y las bases siguieron en su lugar, no para defender a Europa sino para mantenerla ocupada, o sea dentro del área de influencia de los Estados Unidos.

¿QUIEN DIJO EURO? Desde el fin de la segunda guerra mundial, Europa es rehén de Estados Unidos. Ni siquiera la creación de la Unión Europea ha podido fortalecer a la región que a través de la moneda única buscó hacer escuchar su voz en el mundo.

El euro se introdujo en los mercados el 1 de enero de 1999 con vocación de convertirse en alternativa al dominio del dólar. Comenzó operando a 1,17 frente al dólar, alcanzó su pico de 1,59 dólares por euro en julio de 2008. En poco tiempo se convirtió en la segunda moneda de reserva del mundo. Pero la crisis de la zona euro, más política que económica, provocó el hundimiento de su cotización que en diciembre de 2015 se sitúa en torno a 1,09.

En paralelo, el yuan chino comenzó a desplazar tanto al euro como al dólar y terminó siendo aceptado por el FMI. A fines de noviembre, el FMI incorporó el yuan en los Derechos Especiales de Giro (la canasta de divisas creada en la década de 1960 para complementar las reservas oficiales de sus miembros) pese a la oposición de los funcionarios estadounidenses. El yuan se convirtió en la segunda moneda más utilizada en el financiamiento comercial y la cuarta en los pagos transfronterizos, ya que el Banco Popular de China tiene cuarenta acuerdos bilaterales de permuta de divisas con otros tantos bancos oficiales del mundo.

El 18 de diciembre el Congreso de Estados Unidos aceptó a regañadientes que el FMI reformara el sistema de cuotas con la incorporación del yuan, siendo “el cambio más importante dentro del FMI desde 1944, el año en que se construyeron los acuerdos de Bretton Woods”, según el economista Ariel Noyola (Russia Today, 21 de diciembre de 2015).

Lo cierto es que el FMI necesita recursos y sólo China se los puede aportar. Por eso luego de cinco años de negativas los parlamentarios estadounidenses dieron su brazo a torcer. China es el gran vencedor al convertirse en el tercer país con más poder por detrás de Estados Unidos y Japón. Los votos de China pasan de 3,8 a 6%, mientras Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido disminuirán su participación. No se trata de un cambio radical, ya que Estados Unidos mantiene su poder de veto, sino de un cambio gradual que anticipa otros mayores.

DEMOCRACIA O ESTADO DE EXCEPCIÓN.

Por primera vez desde su creación, el think tank situado en Francia, Laboratorio Europeo de Anticipación Política (LEAP), sostiene que Europa ha perdido el tren de la democracia y su capacidad de liderazgo. Por eso sostiene que el viejo continente ingresó en un período de oscuridad cuyo destino es ser gobernada por “los nietos de Hitler, Petain, Mussolini…” (Geab N° 100, diciembre de 2015).

Esa fue la anticipación formulada en 2009 por su director, Franck Biancheri, si Europa no conseguía democratizarse. Días atrás el filósofo Giorgio Agamben volvió sobre tu tema favorito en un artículo titulado “Del estado de derecho al estado de seguridad” (Le Monde, 23 de diciembre de 2015). Sostiene que la prolongación del estado de emergencia a raíz de los atentados en Francia es parte de la transformación del Estado que estamos presenciando: “Es crucial, primero que nada, desmentir el propósito de las mujeres y hombres políticos irresponsables, según los cuales el estado de emergencia sería un escudo para la democracia”.

Recuerda que el estado de emergencia fue el dispositivo mediante el cual los poderes totalitarios se instalaron en Europa en las décadas de 1920 y 1930. “Cuando la gente se sorprende de los crímenes que pudieron cometerse impunemente en Alemania por los nazis, se olvida de que estos actos eran perfectamente legales, porque el país estaba sometido al estado de excepción y las libertades individuales estaban suspendidas”, reflexiona Agamben.

La cuestión es tanto más grave cuando las democracias occidentales están caminando hacia un “Estado de seguridad”, porque en la coyuntura actual “las razones de seguridad han tomado el lugar de aquello que se llamaba, en otro tiempo, la razón de Estado”. Invocando a Hobbes, argumenta que “el contrato que transfiere los poderes al soberano presupone el miedo recíproco y la guerra de todos contra todos: el Estado es aquello que viene precisamente a poner fin al miedo. En el Estado de seguridad, este esquema se invierte: el Estado se funda duraderamente en el miedo y debe, a toda costa, mantenerlo, pues extrae de él su función esencial y su legitimidad”.

La actual política de seguridad no aspira a impedir los actos terroristas, algo prácticamente imposible, “sino a establecer una nueva relación con los hombres, que es la de un control generalizado y sin límite”. Como la seguridad trabaja con el miedo, no se trata de impedir el terrori sino de administrarlo. “Se ve así a los países proseguir una política extranjera que alimenta el terrorismo que se debe combatir en el interior y mantener relaciones cordiales e incluso vender armas a Estados de los que se sabe que financian las organizaciones terroristas”.

Ante el paradigma de la seguridad caen la certeza judicial como criterio de verdad, por los informes policiales y los medios que dependen de la policía. La despolitización de los ciudadanos cierra el círculo del deslizamiento hacia un “Estado policíaco” que sería una de las características de los estados actuales. Algo que no deja de sorprender en Europa, que hasta hace poco tiempo se había mantenido al margen de las involuciones democráticas en curso.

UN AÑO FATÍDICO.

Según el LEAP, en Europa “las tendencias progresistas y reaccionarias estuvieron equilibradas hasta setiembre”, pero luego de la oleada inmigratoria y los atentados en París se produjo un brusco giro a la derecha. El miedo es el sentimiento dominante, que está empujando a buena parte de la sociedad hacia posiciones extremas, como lo muestran los resultados del Frente Nacional en Francia y el triunfo en Polonia de “un dinosaurio del mundo de ayer”, en referencia a la victoria del partido ultra conservador Ley y Justicia, que llevó a la presidencia a Andrzej Duda.

La reforma para quitarle poderes al Tribunal Constitucional levantó una oleada de preocupaciones en Bruselas que pidió “respeto al estado de derecho”, ya que las medidas adoptadas afectan la independencia de los jueces. El presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, mostró su preocupación por la situación que vive Polonia con declaraciones en las que dijo que la llegada al gobierno de Ley y Justicia “tiene carácter de golpe de Estado” (Deutsche Welle, 23 de diciembre de 2015).

No es el único caso que muestra los desvaríos europeos. Meses atrás militares británicos dijeron que “un gobierno de Jeremy Corbyn podría enfrentar un motín del Ejército si intenta rebajarlos”, en referencia a su propuesta de retirarse de la OTAN o reducir las fuerzas armadas (The Independent, 20 de setiembre de 2015). “Habría renuncias masivas en todos los niveles y se enfrentaría a la perspectiva muy real de un evento que sería efectivamente un motín”, acotó un oficial de alta graduación. En tanto, el primer ministro francés, el socialista Manuel Valls, pronosticó “una guerra civil” en caso de que el Frente Nacional ganara las elecciones (The Telegraph, 11 de diciembre de 2015).

Ni qué hablar de las permanentes amenazas a las propuestas de independencia para Cataluña por parte del rey y la amenaza de utilizar a las fuerzas armadas si se convocara un referendo. El LEAP asegura que “una especie de colusión entre los sectores público y privado está teniendo lugar amenazando las libertades civiles, con el consentimiento de las poblaciones cada vez más aterrorizadas”.

El punto de inflexión fue 2013. Fue el año del golpe de Estado contra el gobierno de Ucrania, cuando la Unión Europea aceptó que grupos armados en la plaza Euromaidan –con evidente apoyo de los Estados Unidos- mataran decenas de civiles y policías hasta forzar la caída del presidente electo Víktor Yanukóvich. Bruselas participó de la conspiración urdida por Washington, con la excusa que los ucranianos querían ingresar a la Unión Europea, cuando en realidad se trataba de instalar un régimen anti ruso en las fronteras de Rusia.

La ofensiva de los neoconservadores estadounidenses contra el presidente Vladimir Putin, así como contra el sirio Bachar al Asad, es en los hechos una apuesta para revertir militarmente su decadencia, bloquear la Ruta de la Seda comercial entre China y Europa y reordenar el mapa de Medio Oriente a favor de Israel. En todo caso, una actitud que Bruselas no hubiera tolerado en otros países.

La fuerza de las armas sólo puede ser contenida, y eventualmente enfrentada, por potencias que tengan una visión clara del mundo, por gobiernos que cuenten con respaldo ciudadano y tengan la decisión para afrontar los conflictos. Por el momento, sólo Rusia, China, Irán, y parcialmente la India, parecen estar a la altura de los desafíos lanzados.

TIEMPOS OSCUROS.

Hasta 2013 el gobierno ruso “mostraba un deseo de europeización”, con apertura en derechos humanos y la organización de competiciones deportivas, jugando un papel moderado en la crisis siria. “Putin estaba jugando con las reglas europeas, con el deseo de ser reconocido como un igual”, pero “la forma en que él y su país fueron tratados en 2014, lo obligaron a inclinarse hacia China, relegar sus esfuerzos en el campo de los derechos humanos, desarrollar el mayor desprecio por los europeos…y ahora que coincidimos con su punto de vista, Europa tiene que jugar con sus reglas” (Geab N° 100, diciembre 2015).

Una parte sustancial de los males que padece Europa, tanto la demencial política de buscar un cambio de régimen en Rusia como el empeño en derribar gobiernos en Medio Oriente que ha provocado la oleada de refugiados, se habrían evitado si Bruselas hubiera puesto límites a las políticas agresivas de Washington. Incluso los destrozos del Estado Islámico. serían considerablemente menores si Europa le hubiera dicho a la cara a la Casa Blanca que no jugara con fuego. Para eso hubieran sido necesarios liderazgos sólidos, capaces de enfrentar tormentas como las que desató Estados Unidos contra el euro, primero, las economías europeas luego, y poco después contra Rusia.

Frente a Turquía, se repiten los rasgos de irresolución y debilidad endémicos, tolerando groseras violaciones de los derechos humanos. No es, empero, una historia nueva. El ascenso del nazismo que Bertold Brecht inmortalizara en su obra “La resistible ascensión de Arturo Ui”, enseña que los errores del pasado vuelven a cometerse toda vez que domina una dirigencia “pusilánime e irresoluta”, como destaca el think tank francés, que concluye con una afirmación tremenda: “En cualquier caso, la democracia no está en el programa de Francia en los próximos años”. No lo dicen un puñado de anarkopunks sino uno de los más serios centros de pensamiento europeos.

Sólo cabría agregar dos cuestiones. Una, que el descarrilamiento de las democracias parece ser el camino que seguirá toda Europa, cuyos dirigentes están cada vez más distanciados de los ciudadanos, como lo puso en evidencia el referendo griego y las presiones sobre el gobierno de Syriza.

La segunda, es que tratándose del islam y de los inmigrantes, ni Francia ni Europa se caracterizaron nunca por un comportamiento democrático ni humanitario. Tal vez sea conveniente echar un vistazo al pasado inmediato –no ya a la masacre de argelinos en París, en octubre de 1961- sino a lo sucedido en Argelia cuando el moderado FIS (Frente Islámico de Salvación) ganó democráticamente las elecciones municipales de 1990 con el 64 por ciento de los votos. En 1991, para evitar que ganaar en la segunda vuelta, se dio un golpe con apoyo de Paris, por el que se instaló el estado de excepción (voilá!) y se anuló el proceso electoral. El país de las Luces alentó la guerra civil que sobrevino y supuso una degollina en la que murieron 200 mil argelinos.

Tres años atrás el Frente Nacional abrió su oficina en la Escuela Nacional de Administración (ENA) de París, “que forma en los últimos 143 años las elites políticas francesas, desde los ministros hasta los presidentes de todas las tendencias políticas” (Le Point, 27 de agosto de 2015). Es evidente que las ideas que defiende el Frente Nacional no sólo no van a evaporarse, sino que tienden a arraigarse en uno de los estados más fuertes e influyentes de Europa. ¿Habrá que tocar fondo, como sucedió en setiembre de 1938 con los Acuerdos de Munich, para que comience una reacción de abajo arriba?

http://brecha.com.uy/un-continente-a-la-deriva/



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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Ucránea.


Rebelion. Ucrania bajo la injerencia del FMI se hunde en la recesión
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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2015

Ucrania bajo la injerencia del FMI se hunde en la recesión

CADTM

Traducido del francés para Rebelión por Susana merino


Qué importancia tiene que las políticas del FMI difundidas por todo el planeta provoquen caos social, como ha sucedido en Grecia y en otras partes, el objetivo es siempre el mismo: el fortalecimiento del capital a costa de los bienes y de los servicios públicos. La tan temida institución por haberse comprometido tan profundamente con la ola de las desastrosas privatizaciones llevadas a cabo en Europa del Este a partir de la transición post comunista a principios de los años 90 prosigue su ruta en Ucrania. Desde comienzos de la crisis en noviembre de 2008 Ucrania ha venido figurando entre los primeros países europeos que han caído en las redes del FMI, luego les tocó a Islandia, Georgia y Hungría.

Tras de un poderoso movimiento insurreccional que terminó con la destitución del presidente ucraniano Viktor Ianoukovytch, el nuevo gobierno transitorio establecido el 27 de febrero de 2014 ofreció al FMI la oportunidad de imponerle al pueblo ucraniano una violenta cura de austeridad. Sin esperar siquiera a las elecciones, unas opacas negociaciones con este gobierno no elegido concluyeron con la adopción de políticas ultraliberales a cambio de un préstamo del FMI. Aunque fue rechazado en una primera instancia por los diputados del Parlamento el 27 de marzo, este impopular programa exigido por el FMI se aprobó finalmente luego de febriles negociaciones. (1)

Para el actual ministro Arseni Iatseniouk no existiría ninguna alternativa a los diktats del FMI. Ya en octubre de 1998, cuando era presidente del Parlamento, Iatseniouk declaraba en relación al programa del organismo internacional con sede en Washington: “No tenemos elección. No es una cuestión política, es una cuestión vital para la actividad del país”. (2) Cinco años y medio más tarde, en marzo de 2014, Arseni Iatseniouk, convertido en primer ministro del gobierno transitorio, afirmaba respecto a un inminente programa de austeridad del FMI: “El gobierno responderá a todas las condiciones que establezca el FMI porque no tenemos otra opción”. (3) Con el nuevo gobierno del oligarca y millonario Petro Porochenko, investido presidente de Ucrania en junio de 2014 con el compromiso de poner fin a la guerra en tres meses, pocos cambios pueden esperarse puesto que mantiene a Arseni Iatseniouk como primer ministro. Ucrania prosigue su camino sobre el monorraíl liberal de las políticas de austeridad dictadas por el FMI. Cualquiera que fuere el precio a pagar, ninguna otra opción es válida de acuerdo con el poder establecido. Reina el famoso dogma de Margaret Thatcher “There is no Alternative” (TINA) [No hay alternativa].

Sin embargo, todos los indicadores económicos del país bajo el yugo de la institución financiera viran al rojo. El Producto Interior Bruto (PBI) acusó una caída del 6,8% en 2014 (pasó de 180.000 millones de dólares en 2013 a 130.000 millones en 2014). (4) En 2015 el PBI por habitante se equipara al de Sudán, cerca de 2100 dólares (¡!). En 2014 el país ha visto reducidas sus reservas en divisas a menos de la mitad (-63 %) (5) (por primera vez desde hace diez años han bajado del umbral de 10.000 millones de dólares) con el objeto de mantener la moneda nacional, el grivna, que ha caído fuertemente frente al dólar, y financiar ocho meses de campaña contra los rebeldes prorrusos en el este industrial del país, lo que ha causado más de 8.000 muertos en 18 meses.

La deuda pública del Estado se ha más que duplicado en menos de dos años y has pasado de 480.000 millones de grivnas el 31 de diciembre de 2013 a 1.185.000 millones el 30 de abril de 2015, es decir, una progresión de aproximadamente 19.000 a 47.500 millones de euros a la tasa de cambio de principios de noviembre de 2015. Todo indica que se superará el pronóstico de Banco Nacional que prevé que la deuda soberana llegue al 89 % del PBI a fines de 2015. Los impuestos sobre las empresas se han reducido, mientras que los de las personas físicas se han aumentado. Según el FMI, 9 de los mayores 15 bancos tienen necesidad de ser recapitalizados (6), lo que indica que el FMI abogará por socializar la deuda privada de los bancos con el dinero fresco de los contribuyentes. Receta bien conocida por muchos otros pueblos europeos que, muy conscientes de que eso se hace a su costa, están ya agobiados por esas severas políticas de austeridad.

La injerencia del FMI

Recordando aún la decisión del gobierno de aumentar los salarios en 2009, lo que había llevado al FMI a suspender sus aportes, la institución ejerce un minucioso control de los gastos del Estado. (7) El presupuesto, cuya aprobación a fines de 2014 constituía una de las condiciones impuestas por el FMI para otorgarle el siguiente tramo de su ayuda, fue aprobado con urgencia por el Parlamento ucraniano el 29 de diciembre de 2014. Este presupuesto multiplican casi por cinco las asignaciones a Defensa y Seguridad, alrededor de 100.000 millones de grivnas (3.800 millones de euros), es decir, un 5 % del PIB y un 14,3 % de los gastos para 2015. ”Un nivel sin precedentes”, según el primer ministro Arseni Iatseniouk. (8) Mientras que al mismo tiempo los presupuestos para gastos sociales o los de Ciencia y Educación sufren severos recortes, el presupuesto de Seguridad incluye la construcción en tres años de un muro de casi 2.000 kilómetros jalonado de puestos de vigilancia en la frontera ruso-ucraniana que costará a Ucrania alrededor de 4.000 millones de grivnas (200 millones de dólares).

De acuerdo con los deseos del FMI y con las privatizaciones como telón de fondo, el gobierno multiplicó por tres las tarifas del gas y por seis la de la calefacción para la población a partir de abril de 2015. Las tarifas del agua caliente y de la electricidad se han duplicado. (9) La carta de intenciones dirigida al FMI por el gobierno ucraniano el 21 de julio de 2015, destinada a satisfacer las exigencias de la institución, menciona un aumento de los precios del gas del 285% (¡!) (10)

Una reestructuración que permite la continuidad de la esclavitud de la deuda

Luego de cinco meses de negociaciones los principales acreedores privados de Ucrania (PIMCO, Blackrock, Fidelity, Stone Harbor…) agrupados en un comité dirigido por el fondo de inversiones Franklin Templeton, lograron un acuerdo con Kiev para la reestructuración de su deuda. El acuerdo logrado a fines de agosto de 2015 prevé una reducción del 20% de la deuda del sector privado (que llega a los 18.000 millones de dólares), es decir, de alrededor de 3.600 millones de dólares, y una prolongación de cuatro años del plazo de reembolso de 11.500 millones de dólares. (11) Franklin Templeton, acreedor de alrededor de 6.500 millones (un tercio de las euroobligaciones ucranianas) firmó un contrato con el fondo de inversiones Blackstone para aconsejar a este grupo de acreedores privados durante las negociaciones de reestructuración de la deuda con Kiev. Blackstone, responsable en España de especulaciones inmobiliarias y de desahucios por falta de pago, es bien conocido en Grecia puesto que allí fue el consejero de los acreedores privados en 2012. Por lo tanto, difunde sus consejos a los mismos acreedores privados frente a otros países deudores como Ucrania. Por otra parte, Ucrania (como Grecia hace algunos años) estaba representada por el banco Lazard cuando negoció su deuda. (12). Dicho de otro modo, Ucrania se encuentra atrapada por los mismos actores ávidos de ganancias que sumieron a Grecia en una crisis sin precedentes: por un lado Lazard, que aconsejó (sin duda muy mal) a Grecia, y por el otro el fondo de inversiones Blackstone, que tan bien representó a los acreedores en Grecia. ¿Se contrata a los mismos y se vuelve a empezar?

“ Los parámetros anunciados en el acuerdo van ayudar a restablecer la viabilidad de la deuda y junto con los esfuerzos de las reformas emprendidas por las autoridades, permitirán alcanzar sustancialmente los objetivos establecidos en el programa apoyado por el FMI” , señalaba a fines de agosto la señora Lagarde. directora general del FMI. En otro comunicado el secretario del Tesoro estadounidense Jack Lew se felicitaba por el acuerdo “que va ayudar a mejorar las finanzas públicas ucranianas y va a proporcionar a las autoridades un margen de maniobra que le permita ejecutar su ambicioso programa de reformas […] apoyado de todo corazón por los EEUU”. No se puede ser más claro respecto a la voluntad afirmada del FMI y de su mayor accionista, los EEUU: la reducción de la deuda, ridícula en relación a los nuevos créditos comprometidos, solo sirve para permitir la continuidad de los reembolsos con sus intereses y la aplicación de políticas capitalistas. Si los oligarcas están bien, el pueblo ucraniano no ha salido de la crisis.

Por otra parte, Rusia le exige el reembolso de 3.000 millones de dólares (por el primer tramo girado en diciembre de 2013 sobre un acuerdo de préstamo de 15.000 millones de dólares de Putin al ex presidente Yanoukovich) que vencía el 20 de diciembre de 2015. Pero a Rusia, que no tiene derecho a veto en el FMI (solo dispone del 2,39 % de los votos en el organismo), le va a resultar difícil hacerse escuchar en este tema de las euroobligaciones que están sometidas a la ley británica. Por otra parte, el régimen de Putin, que en un primer momento rechazó participar en la reestructuración de la deuda privada llevada a cabo por Franklin Templeton y que finalmente logró Kiev, propone el reescalonamiento de los reembolsos mediante tramos de mil millones durante los próximos tres años a parir de 2016, mientras que el FMI proponía obtener el pago total en un año.

Una nueva misión del FMI comenzó a trabajar en Kiev el 12 de noviembre con el objeto de reiniciar los debates y evaluar el avance de las contrarreformas dictadas por el Fondo para otorgarle un nuevo tramo de créditos a Kiev. El tercer y cuarto tramo del crédito de un préstamo de 17.5000 millones de dólares del FMI, cada uno de 1.700 millones, había quedado en suspenso a la espera de las elecciones regionales del 25 de octubre de 2015. Por otra parte, el FMI desea modificar urgentemente sus propias reglas con el objeto de poder continuar con su plan de ayuda a Ucrania aunque Kiev no reembolse la deuda que tiene con Moscú. En efecto, según sus propios estatutos la institución no está autorizada a realizar préstamos a un país miembro si este incumple con su deuda. El FMI, controlado desde sus comienzos por los EEUU, exige una liberalización desenfrenada de Ucrania, aunque esta se parezca más a un auténtico descenso a los infiernos.

Como reclamaban los participantes en el seminario internacional “¿Crisis económica o crisis del neoliberalismo?” realizado en la Universidad Politécnica de Kiev el 7 de noviembre de 2015 con la participación del CADTM, ya es más que tiempo de iniciar una iniciativa de auditoría ciudadana sobre la deuda ucraniana y de emprender la lucha para poner fin al pago de una deuda ampliamente ilegítima, ilegal, odiosa e insostenible.


Notas:

|1| «Ukraine: le FMI passe en force au Parlement», Jérôme Duval, 2 de junio de 2014. http://cadtm.org/Ukraine-le-FMI-passe-en-force-au

|2| «We have no choice. It is not a political issue, it is an issue of the country’s vital activity» Yatsenyuk : Parliament will adopt unpopular conditions in exchange for IMF aid, oct. 27, 2008. http://www.kyivpost.com/content/ukr...

|3| «The government will meet all the conditions set by the IMF, because we have no other choice», Yatsenyuk said during a meeting with members of the European Business Association (EBA). “Ukraine vows to meet IMF loan conditions”, Xinhua, 3 de marzo de 2014, http://www.china.org.cn/world/Off_t...

|4| Ver: http://data.worldbank.org/country/ukraine et http://data.lesechos.fr/pays-indicateur/ukraine/pib.html

|5| Reuters, 12 de enero de 2015, «Foreign currency reserves in Ukraine plunge 63 percent in 2014», http://www.reuters.com/article/2015/01/12/ukraine-crisis-currency-reserves-idUSL6N0UR2N720150112#8IJOdpykVMOWVTIR.97

|6| Letter of Intent, FMI, 27 de enero de 2015, http://www.imf.org/external/np/loi/2015/ukr/022715.pdf

|7| «Le FMI activement présent en Ukraine depuis 1994 ne veut pas entendre parler de hausse de salaire», Jérôme Duval, 5 de abril de 2014, http://cadtm.org/Le-FMI-activement-present-en

|8| «L’Ukraine mise sur l’austérité mais quintuple son budget militaire», Por latribune.fr (avec AFP) | 29/12/2014, http://www.latribune.fr/actualites/economie/international/20141229trib097e0e8db/l-ukraine-mise-sur-l-austerite-mais-quintuple-son-budget-militaire.html

|9| Emmanuel Grynszpan, «Moscou, Kiev se débat avec sa dette et ses oligarques», Le Temps, 11 de abril de 2015.

|10| Letter of Intent, Memorandum of Economic and Financial Policies, and Technical Memorandum of Understanding, 21 de julio de 2015, https://www.imf.org/external/np/loi/2015/ukr/072115.pdf

|11| «L’Ukraine «a surpris le monde», selon la directrice du FMI», 07 de septiembre de 2015, RTBF, http://www.rtbf.be/info/economie/detail_l-ukraine-a-surpris-le-monde-selon-la-directrice-du-fmi?id=9072957


Fuente: http://cadtm.org/L-Ukraine-sous-ingerence-du-FMI



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