miércoles, 6 de febrero de 2013
La carta de Chávez.
El comandante Chávez lamentó estar ausente físicamente por primera vez en esta fecha, pero así lo exige la batalla que está dando por su plena recuperación, “en la Cuba revolucionaria y hermana. Sin embargo, mi espíritu y mi corazón están entre ustedes en este día de la dignidad nacional”, dijo.
A continuación la transcripción de la carta:
Compañeros y compañeras,
Al conmemorarse el XXI aniversario de la rebelión cívico militar del 4 de febrero de 1992, quiero dirigir este mensaje fervorosamente bolivariano y revolucionario al pueblo y a la Fuerza Armada como un todo indivisible.
Cuanto lamento estar ausente físicamente del territorio patrio por primera vez en esta luminosa fecha de parto, pero así lo exige esta batalla que estoy dando por la plena recuperación, aquí en la Cuba revolucionaria y hermana. Sin embargo, mi espíritu y mi corazón están entre ustedes en este día de la dignidad nacional.
Hay fechas en las que todo el caudal de la historia se revela y marca el rumbo de nuevo de los pueblos. Hay fechas que signan y despejan, que se convierten en compromiso y señalamiento de un destino, que tiene que acontecer para calibrar el pasado y ver con más claridad el horizonte libertario, así fue el glorioso 4 de febrero de 1992.
En aquella memorable jornada quedaron reivindicadas todas las luchas de nuestro pueblo. En aquella memorable jornada nuestras libertadoras y nuestros libertadores volvieron por todos los caminos; en aquella memorable jornada, Bolívar se hizo razón de ser y entró en batalla por ahora y para siempre.
Quienes de la mano de Bolívar, Robison y Zamora nos levantamos en armas, salimos aquella madrugada a jugarnos la vida por la patria y por el pueblo. Tenemos plena conciencia de que en Venezuela había tocado fondo tres años atrás con la rebelión del 27 de febrero de 1989 que nos había marcado en camino. El pueblo en esa fecha ofrendó su vida combatiendo en las calles el neoliberalismo salvaje que Washington pretendía imponernos. Quienes estábamos en filas militares no queríamos seguir cargando la ignominia de ser la guardia pretoriana de una clase política tan opresora y corrupta como criminal. Nunca más nos iban a utilizar para ahogar en sangre el justo clamor popular.
El Caracazo señaló un fin y un comienzo; fin de un sistema ahogado en la desvergüenza, comienzo de una época de cambio que exigía renacer en dignidad popular. Quienes irrumpimos contra las tinieblas de la injusticia y de la indignidad que abrumaban a Venezuela por aquel entonces, estábamos, como decía el Che Guevara, guiados por grandes sentimientos de amor, un amor bolivariano, popular, rebelde, combatiente, un infinito frenesí libertario que nos llevo, como quería el padre Libertador, a echarnos el miedo a la espalda para salvar la patria.
Nuestro poeta Gustavo Pereira nos dice con estremecedora simplicidad lo siguiente: “El amor es la única cosa importante en el mundo”. Han trascurrido 21 años desde aquel 4 de febrero, de angustia y madrugada, de valentía y sacrificio y la marcha sigue siendo dura, pero con la fuerza irresistible del amor. Recordemos a Bolívar, estamos avanzando a paso de vencedoras y de vencedores hacia la independencia definitiva, hacia la patria socialista y liberada.
Yo quiero exaltar hoy el papel de la mujer venezolana el 4 de febrero. Una Columba Rivas, una Marisol Terán expresan el nutrido grupo de mujeres que acompañó la rebelión. Ellas estuvieron en la hora del desprendimiento y del heroísmo, con todo su fervor patria, con toda su abnegación.
Ahí está la hora latiendo, ahí esta la historia latiendo, echa una con el pueblo que la forja cada día. Ahí está el 4 de febrero como un grito sagrado que desde nuestra memoria colectiva le dijo a Venezuela: ¡Levántate y anda!; y así ha sido, gracias al Lázaro colectivo que es el pueblo de Bolívar. Todas y todos somos artífices de la patria resurrecta, la patria que por fin tomó en sus brazos la bandera bolivariana para renacer en la luz de la dignidad.
Desde lo más hondo del corazón del pueblo, digo con Aquiles Nazoa, que gracias al 4 de febrero, cada compatriota puede, con plena certeza, “tender una mañana la mirada sobre el paisaje y decir esta es mi ciudad, esta es mi patria”.
Hermanas y hermanos, hoy, después de 21 años de aquella rebelión cívico militar, de aquella decisión tomada con el mayor amor a Venezuela, pensada y repensada como única vía posible para tener patria, vivimos en un país real y verdaderamente libre. El 4 de febrero nuestro pueblo vio el amanecer de su esperanza, gracias al pueblo soldado, se sintió de nuevo acompañado por militares patriotas. Nosotros salimos a empuñar nuestras espadas en defensa de las garantías sociales, de los derechos de la gran humanidad venezolana. No nos movía otra ambición que la de convertirnos en herederos y continuadores del Ejercito libertador. Queríamos volver a nuestra esencia bolivariana, ser de verdad verdad el pueblo en armas forjador de la libertad.
Ya era historia conocida las insurgencias militares de signo patriótico y revolucionario, El Carupanazo, El Porteñazo, en la sexta década del siglo pasado abrieron una brecha histórica y, a pesar de que ambas rebeliones fueron sofocadas brutalmente por la democracia burguesa, había quedado el surco para la semilla. De allí venimos nosotras y nosotros y desde más atrás, desde la resistencia indígena, desde las rebeliones de los esclavos, desde Chirinos, Gual y España, Miranda, Bolívar, Sucre, Zamora, Cipriano Castro.
Recuerdo esa gran reflexión memorable de ese gran pensador revolucionario llamado Walter Benjamín: “El pasado lleva consigo un índice temporal mediante el cual queda remitido a la redención, existe una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra”. Bien podemos decir que esta cita secreta tuvo lugar el 4 de febrero de 1992, y el pasado y el presente y el porvenir quedaron remitidos a esa redención.
El 4 de febrero ha quedado plenamente justificado por la historia, quienes nos rebelamos contra el pacto de Punto Fijo hemos sido bendecido por un pueblo que hoy va en la vanguardia de la lucha por la paz y la justicia y que es vivo ejemplo para los pueblos del mundo.
¡Honor y Gloria a los soldados y estudiantes caídos!
En 1928 nuestro libertador escribió: “El patriotismo es un fuego sagrado que no puede estar oculto y que tanto cuanto se sienta en un sentido verdaderamente puro, tanto más habrá ganado la felicidad del país”. Cuanto he meditado sobre estas palabra de nuestro Comandante Infinito; y mientras más lo hago, más me convenzo de que tal fue la razón fundamental que nos llevó a realizar aquella gesta heroica del 4 de febrero. Ese fuego sagrado que nos atizaba por dentro no podía seguir oculto.
A los valientes soldados bolivarianos, yo entre ellos, nos tocó desatar aquel libertario incendio de justicia que durará siglos y siglos, mientras tengamos patria como ahora por fin la tenemos.
Dice nuestro Luis Alberto Crespo sobre este servidor: “De aquel 4 de febrero proviene su ardimiento. Hoy enciende a Venezuela y a los pueblos de América y más lejos”. Ahora bien, tal ardimiento no es solo mío, porque Chávez no soy yo, Chávez es un pueblo; y en realidad y en verdad, mientras más se extienda el fuego sagrado en un sentido verdaderamente puro, tanto habrá ganado la suprema felicidad del país, de nuestra América y de esa patria inmensa que se llama humanidad.
No estábamos equivocados, aquella certeza que nos alentaba a los soldados bolivarianos es idéntica a la que en este tiempo encarnan millones de compatriotas, y anda en cada rincón de la patria haciendo realidad lo que fue el sentir de aquel acto de rebeldía
Voy a decirlo con mis palabras de hace 21 años: “Si nuestro movimiento resulta triunfante, le entregaremos el poder a nuestro pueblo para que vivamente lo ejerza”. Y vaya, que hoy el pueblo ejerce el poder viva y plenamente.
El 4 de febrero fue un día que generó fuerzas que todavía están en expansión. El 4 de febrero no ha terminado. Su espíritu insumiso debe acompañarnos cada día, porque los poderes que enfrentamos desde hace más de dos décadas persisten aun en su intento de detener el curso de la historia en Venezuela, en nuestra América y en el mundo. Son los poderes que amenazan con destruir a la humanidad y al planeta.
El espíritu de rebeldía debe vivir en cada uno de nosotros, para seguir avanzando, para no estancarnos. Recordemos esta sentencia del Comandante en Jefe eterno: “Nada se hace cuando aun falta que hacer”. Por ello, el por ahora de hace 21 años es hoy un para siempre del pueblo bolivariano.
Mantengamos siempre en alto la divisa del padre Libertador: “Unidad, Unidad, Unidad”. Proclamemos sin vacilaciones la Unidad y construyámosla cada día. Impidamos que el imperio y sus lacayos, en su reiterado intento de dividirnos, se salgan con la suya. Hagamos que florezca el bien inestimable de la unión. Todavía tenemos mucha patria que libertar y, por eso mismo, necesitamos estar cada vez más unidos como pueblo.
Desde mi corazón de soldado, vaya un abrazo infinito para mi Pueblo, para mi Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Siéntanme entre ustedes, en este Día de la Dignidad Nacional; estoy con ustedes, llevando la boina roja y el brazalete tricolor, multiplicado en el amor popular, en el amor que me llena y me da vida.
4 de febrero: ¡Bendito seas por ahora y para siempre!
¡¡¡Hasta la victoria siempre!!!
¡¡¡Independencia y Patria Socialista!!!
¡¡¡Viviremos y venceremos!!!
Hugo Chávez Frías
Comandante en jefe de la Revolución Bolivariana
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lunes, 4 de febrero de 2013
Ataque de Israel a Siria.
Un día después de ser reelegido, el 23 de enero, y tras repetir que contener a Irán será su prioridad, Benjamín Netanyahu ultimó los detalles del plan de ataque a Siria. Siete días después, 16 cazas israelíes invadían el cielo del Líbano y Siria, bombardeando un convoy y una instalación militar en el territorio sirio -en las que sospechaba de la presencia de los militares iranís-, en una agresión “preventiva” ilegal para así evitar la transferencia de misiles antiaéreos SA-17 rusos al Partido Hezbolá del Líbano. Las fuerzas de Paz de la ONU, instaladas en los Altos de Golan, juran no haber visto nada, y de Ban Ki-moon tampoco se puede esperar ni una condena a secas de Israel por violar el derecho internacional y agredir a dos países soberanos. El octubre pasado, Netanyahu descargó bombas contra un arsenal de municiones en Sudán. ¿Qué país será el siguiente?
El ataque sorpresa se puso en marcha cuando los hebreos consiguieron despistar a la prensa, colándoles la falsa noticia de una fuerte explosión en la planta nuclear iraní de Fordow, resultado al parecer de un sabotaje de sus agentes. Así, además pusieron nervioso a Teherán, entreteniéndole en las inspecciones y desmentidos. La propia Siria tampoco lo denunció al ocurrir.
Que el ataque se produjera con el visto bueno de EEUU revela que el bravo de Netanyahu no puede actuar por su cuenta, aunque Barak Obama quiera presentarle como el malo de la película, manteniendo así su imagen, y de paso aprovechar la impunidad de la que goza este Estado para avanzar sus planes en la región, sin pasarlos por el Consejo de Seguridad.
Pero si ambos países hasta hoy habían tenido cuidado en no exhibirse en la crisis de Siria, presentándola como un conflicto interno por la libertad, ¿por qué cambian de estrategia?
Dicha acción, además de marcar la entrada abierta de Israel en el conflicto, tenía varios objetivos: Desgastar a Irán y arrastrarla a una guerra directa en el suelo sirio, donde carece de logística; acusarle de “terrorismo” (ahora que no hay armas de destrucción masiva) ante la opinión pública del Occidente; impedir que Hezbolá, aliado de Teherán, consiga nuevas armas sofisticadas. Israel no podría atacar a Irán con un Hezbolá fuerte en su frontera; reparar el orgullo herido de los israelíes que vieron volar en el cielo de su país un avión de reconocimiento de este partido libanés de fabricación iraní; minar los intentos de una parte de la oposición de negociar con Bashar al Assad, en busca de una salida política; obligar al presidente sirio a abrir un nuevo frente desde el sur (en el norte, le aprieta Turquía) y así dispersar sus fuerzas y permitir el avance de los rebeldes; forzar a Rusia –aliado de Siria- a optar por la solución menos dañina para Moscú: dejar caer a Assad en vez de involucrarse en una guerra, y ¿cómo no?, colocar la cuestión de seguridad en la propia sociedad israelí, eludiendo los problemas sociales que restaron votos al Likud en las recientes elecciones.
Que Irak, Afganistán, Sudan, Libia y Siria hayan sido agredidos sin tener armas nucleares (por aquellos que sí poseen cientos de ellas) está empujando a los países estratégicos hacia una carrera armamentística suicida.
Consecuencias del ataque
No es inteligente agredir a un país envuelto en un conflicto interno si le respaldan Rusia e Irán. Este ataque es distinto al que lanzó el gobierno de Ehud Olmert en 2007 contra un reactor nuclear sirio. El prestigio de Israel y su poderío a nivel regional se han deteriorado y está por ver si su cálculo de costo-beneficio en esta agresión es acertado.
Puede que Tel Aviv haya creído que Irán y Hezbolá no tomarían represalias. Al partido libanés, debilitado por la actual guerra de Siria, quizás le convenga dejarlo pasar. Además en junio hay elecciones parlamentarias y quiere presentarse como una fuerza nacionalista libanesa.
No es el caso de Irán. Si Israel vuelve a atacar a Siria –probabilidad alta-, Irán responderá, aunque lejos de su territorio y a través de terceros para no enfrentarse a EEUU. De lo que no hay duda es que un vis avis irano-israilí hará disparar el precio de petróleo.
En cuanto a la reacción de Bashar al-Assad, tras la masacre de su pueblo, no le puede pedir que luchen contra el enemigo extranjero, aunque sí podrá afirmar ser víctima de una conspiración elaborada fuera. De momento no ha caído en la trampa. No abre un nuevo frente de guerra y se sigue centrando en recuperar las posiciones perdidas en el interior del país, mientras estudia si le conviene aprovechar esta oportunidad y exportar el conflicto involucrando a toda la región: ¡Que mueran conmigo los filisteos!
Gobiernos aparte, las reacciones populares van naciendo: el atentado contra la embajada de EEUU en Ankara, en protesta por el papel lacayo de Turquía en la guerra contra Siria, es la primera.
El ‘Eje de resistencia’, compuesto por Irán, Siria, Hezbolá y Hamas, se ha roto. ¿Dejarán de luchar los yihadistas contra Assad para vengarse del ataque judío contra un país musulmán? ¡No! De los porqués, en otro artículo.
Fuente original: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/632/los-objetivos-del-ataque-de-israel-a-siria/
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¿Donde mira Turquía?
El pasado mes de junio, desde Eurasian Hub hacíamos mención a la química que parecía existir entre Putin y Netanyahu. Ahora la chispa salta entre Putin y Erdoğan. No es la primera vez que eso ocurre, dado que en relación a la UE, Turquía debía cumplir el papel de colector energético con respecto al gas y petróleo procedentes de Asia Central y Rusia. Sólo por ello, Ankara y Moscú fueron estrechando relaciones. Pero había más: las ofertas rusas de incluir a Turquía en las franquicias de armamento de alta tecnología; la estabilización conjunta del Cáucaso, meridional y septentrional; el apoyo ruso a la presencia turca en Asia Central, sobre todo a partir de 2014. ¿Es de extrañar que Turquía se escore cada vez más hacia Oriente? ¿Podría castigar Bruselas a Erdoğan por esta actitud? ¿Podría prescindir la UE del volumen de negocios que mantiene con Turquía y de su apoyo en puntos críticos, como Siria, aunque Ankara decida ir más a su aire en relación a Rusia, Irán o los Estados Unidos?
Reproducimos, a continuación procedente de Milliyet y traducido y publicado por PressEurop
Erdogan hace guiños al club de Shanghai Sami Kohen, MilliyetEstambul, 31 enero 2013
Durante una entrevista el pasado mes de julio en la cadena de televisión turca Kanal 24, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan hizo alusión a una conversación que mantuvo con Vladimir Putin en todo de broma. El presidente ruso bromeó al preguntarle “¿Pero por qué le sigue interesando Europa?”. Y el primer ministro le respondió, “de broma”, como precisa: “Pues entonces, intégrennos en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y así nos olvidamos de la Unión Europea”.
El viernes 25 de enero, Erdogan volvió a hablar de este asunto en la misma cadena. Pero esta vez, no bromeaba cuando afirmó que consideraba que esta hipótesis era algo “serio” y que podría ser una “intención”. Así, recordó lo que le había dicho a Putin y quiso que se entendiera que se planteaba seriamente la posibilidad de abandonar el objetivo de la Unión Europea y de adherirse a la OCS. Precisó que Turquía compartía valores comunes con los países miembros de una organización que resultaba ser una alternativa a la UE y afirmó: “El grupo de los cinco de Shanghai es mejor y más fuerte…”
La posición ambigua de la UE
Aunque estas declaraciones se realizaron de prisa y corriendo en un plató de televisión, reflejan claramente los sentimientos e incluso las intenciones del primer ministro sobre esta cuestión. Por lo tanto, la primera alternativa en la que piensa un Erdogan desanimado por el proceso de adhesión a la UE es este grupo de los “cinco de Shanghai”, que se convirtieron en “seis” en 2001 (Rusia, China, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguizistán y Tayikistán). Esta organización favorece la cooperación entre estos países en diversos ámbitos, como en seguridad, energía, comercio y política. Turquía no posee el estatus de observador, pero acaba de recibir el de “socio de diálogo”.
El primer ministro señala que su país podría adherirse a la OCS al mismo tiempo que Pakistán y la India. Esta salida de Erdogan puede que sea una forma de mostrar su enfado con el fin de obligar a la UE a que ponga fin a su ambigüedad y se decida con respecto al proyecto de adhesión turca. Esto también demuestra, con más razón si la UE no avanza en este asunto, que Erdogan está más que decidido a situar este proyecto de adhesión a la OCS entre las principales prioridades de la política exterior turca.
¿Hay otra alternativa mejor que Europa?Como es evidente, se trata de un asunto sobre el que habrá que reflexionar y debatir, puesto que tendría como consecuencia un cambio de rumbo para una Turquía que daría la espalda a Occidente, miraría hacia Oriente y que entonces se encontraría en una situación inédita, tanto interna como externamente. Queda por saber si Rusia y China querrían que Turquía, miembro de la OTAN, se uniera a su organización. Y en caso afirmativo, si la OTAN aceptaría a su vez esta situación.
La verdadera cuestión es saber si la OCS constituye realmente una mejor alternativa para Turquía. Sobre todo porque la UE, a pesar de la crisis que atraviesa hoy, sigue siendo superior en toda una serie de aspectos, como los valores democráticos y la integración económica. Si bien es cierto que para Turquía puede ser útil desarrollar colaboraciones con organizaciones como la OCS en el contexto de su ambiciosa política exterior, conviene que mida bien las consecuencias a las que podría enfrentarse si para realizarlo tuviera que dar la espalda a Occidente. Parece que el asunto ahora no es ninguna broma…
Fuente original: http://eurasianhub.com/2013/02/04/erdogan-hace-guinos-al-club-de-shanghai/
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sábado, 2 de febrero de 2013
El oro.
| Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens |
Las reservas de oro de Malí y la frenética campaña de compras del brillante material por China mientras trata de tumbar al petrodólar, probablemente llevaron a EE.UU. a acelerar su proyecto AFRICOM construyendo una base de drones [aviones teledirigidos] en el vecino Níger. Pero las guerras en las sombras en África son solo una atracción secundaria, el acto principal es un giro hacia Asia que mantiene el exorbitante presupuesto del Pentágono.
Para citar la frase inmortal de El Halcón maltés de Dashiell Hammett, filmado por John Huston: “Hablemos del pájaro negro”, hablemos de un misterioso pájaro de oro. Evidentemente, porque se trata de cine negro digno de Dashiell Hammett que involucra al Pentágono, Pekín, guerras en las sombras, giros y mucho oro.
Comencemos por la posición oficial de Pekín: “No tenemos suficiente oro”. Eso conduce a la actual campaña frenética de compra por parte de China, que cualquiera puede ver en vivo, en tiempo real, en particular en Hong Kong. China ya es la principal productora de oro y la principal nación importadora de oro del mundo.
El oro representa aproximadamente un 70% de las reservas de EE.UU. y Alemania, y más o menos lo mismo en el caso de Francia e Italia. Rusia –que también compra activamente– tiene un poco más de un 10%. Pero el porcentaje de oro de China en sus impresionantes reservas de 3,2 billones (millones de millones) de dólares es de solo un 2%.
Pekín sigue cuidadosamente las actuales travesuras de la Reserva Federal de Nueva York, que, cuando el Bundesbank le pidió que devolviera el oro alemán que tiene en sus bóvedas, respondió que tardaría por lo menos siete años.
El periodista financiero alemán Lars Schall ha estado siguiendo la historia desde el comienzo y, prácticamente solo, ha hecho la conexión crucial entre oro, papel moneda, recursos energéticos y el abismo que enfrenta el petrodólar.
Cada vez que Pekín dice que necesita más oro lo justifica como un seguro “contra riesgos en las reservas en moneda extranjera” –es decir la fluctuación del dólar de EE.UU.– pero especialmente para “promover la globalización del yuan”. Es como decir, de modo zalamero, hacer que el yuan compita “en buena lid” con el dólar y el euro en el “mercado internacional”.
Y aquí tenemos el (elusivo) punto principal. Lo que realmente quiere Pekín es librarse del control del dólar estadounidense. Para que eso suceda necesita vastas reservas de oro. Por eso nos vemos ante Pekín girando entre el dólar y el yuan y tratando de influir en vastos campos de la economía global para que siga ese camino. La regla de oro es el Halcón Maltés de Pekín: “el sueño de todo ser viviente”.
Tengo un drone y hago lo que quiero
Catar también gira, pero al estilo de MENA (Medio Oriente-Norte de África). Doha ha estado financiando a wahabíes y salafistas –e incluso a salafistas-yihadistas– como los rebeldes de la OTAN en Libia, las bandas del Ejército Libre Sirio en Siria y la banda pan-islámica que se apoderó del norte de Malí.
El Departamento de Estado –y después el Pentágono– se pueden haber percatado, como en el acuerdo negociado por Doha y Washington en conjunto para engendrar una nueva “coalición” siria más aceptable. Pero siguen siendo muy potentes esas relaciones peligrosas entre el francófilo Emir de Catar y el Quai d'Orsay de Paris, que ya cobraron mucha fuerza durante el reino del Rey Sarko, también conocido como el expresidente francés Nicolas Sarkozy.
Todo observador geopolítico bien informado ha rastreado una filtración tras otra de exagentes de inteligencia franceses al deliciosamente malvado semanario satírico Le Canard Enchaine, detallando el modus operandi de Catar. Es perfectamente obvio. La política exterior de Catar se lee como Hermandad Musulmana Aquí, allá y por doquier (pero no dentro del emirato neofeudal); es el Halcón Maltés de Catar. Al mismo tiempo Doha –fascinando a las elites francesas– es un ávido practicante del neoliberalismo de la línea dura y un gran inversionista en la economía francesa.
De modo que sus intereses pueden unirse en la promoción –exitosa– del capitalismo del desastre en Libia y luego –sin haber tenido éxito todavía– en Siria. Pero Malí es otra cosa; una reacción negativa clásica, y es donde los intereses de Doha y París divergen (para no hablar de Doha y Washington; por lo menos si uno no asume que Malí ha sido el pretexto perfecto para un nuevo ímpetu de AFRICOM).
Los medios argelinos están repletos de indignación, cuestionando (en francés) los planes de Catar. Pero el pretexto –como se predijo– funcionó perfectamente.
A AFRICOM ¡sorpresa! le va bastante bien, ya que el Pentágono se prepara para establecer una base de aviones teledirigidos en Níger. Es el resultado práctico de una visita del comandante de AFRICOM, el general Carter Ham, a la capital de Níger, Niamey, hace solo unos días.
Olvidad esos anticuados aviones turbo PC-12 que han estado espiando en Malí y África Occidental durante años. Llegó la hora del Predator. Traducción: el jefe en espera John Brennan planifica una guerra enmascarada de la CIA en todo el Sahara-Sahel. Con permiso de Mick Jagger/Keith Richards, es hora de comenzar a tararear un remix de un éxito: “Veo un drone gris/y quiero que lo pinten de negro”.
AFRICOM hace que Níger sea más dulce que una torta de cerezas. En el noroeste de Níger se encuentran todas esas minas de uranio que abastecen a la industria nuclear francesa. Y está muy cerca de las reservas de oro de Malí. Imaginad todo ese oro en un área “inestable” que cayera en manos de… compañías chinas. Es el momento del Halcón Maltés de Pekín, de tener finalmente suficiente oro para acabar con el lazo con el dólar.
El Pentágono incluso consiguió permiso para que todo su equipo de vigilancia se reabastezca –de todos los sitios– en la crucial Agadez. La legión francesa puede haber estado haciendo el trabajo duro en el terreno en Malí, pero AFRICOM será el que finalmente se beneficiará en todo el Sahara-Sahel.
¿No habéis oído hablar del pájaro (asiático)?
Y eso nos lleva a ese famoso giro hacia Asia, que supuestamente debía ser el tema geopolítico número uno del gobierno de Obama 2.0. Puede llegar a serlo. Pero ciertamente, aparte del movimiento de drones de AFRICOM en todo el Sahara/Sahel, para creciente irritación de Pekín y Doha-Washington moviéndose en su apoyo a los ex “terroristas” convertidos en “combatientes por la libertad” y viceversa.
Y ni siquiera hemos mencionado la ausencia de movimiento involucrada en este guión negro: el gobierno de Obama 2.0 manteniendo su horrible abrazo a la medieval Casa de Saud y la “estabilidad en la península arábiga”, como recomienda un sospechoso habitual, un mediocre –pero influente– “veterano funcionario de la inteligencia”.
Tócala otra vez, Sam. En esa extraordinaria escena del Halcón Maltés al comienzo de nuestra trama entre Humphrey Bogart (digamos que tiene el rol del Pentágono) y Sydney Greenstreet (digamos que hace de Pekín), el funcionario es el matón, el tercero en la escena. El giro hacia Asia es esencialmente un producto de Andrew Marshall, un tótem supuestamente parecido al Yoda de la seguridad nacional de EE.UU.
Marshall ha estado detrás la Revolución en Asuntos Militares (RMA) –todos los fanáticos de Donald Rumsfeld lo saben– la fracasada operación "Conmoción y pavor" (que solo sirvió para destruir Irak hasta dejarlo casi irreparable, incluso con la participación del capitalismo del desastre); y ahora el concepto llamado Batalla Aire-Mar.
La premisa de la Batalla Aire-Mar es que Pekín atacará a las fuerzas de EE.UU. en el Pacífico, lo que es francamente, ridículo (incluso con la ayuda de una monstruosa operación de bandera falsa). EE.UU. entonces tomaría represalias a través de una “campaña cegadora”, el equivalente naval de Conmoción y pavor. Tanto la Fuerza Aérea como la Armada de EE.UU. adoraron el concepto porque implica mucho gasto en materiales estacionados en numerosas bases sofisticadas en el Pacífico y en alta mar.
Por lo tanto, tal como la contrainsurgencia al estilo de David Petraeus ha girado hacia las guerras en las sombras de la CIA de John Brennan, de lo que se trata realmente es de girar hacia Asia, una pseudoestrategia urdida para mantener el presupuesto del Pentágono a niveles exorbitantes, promoviendo una nueva guerra fría con China. Se pudo oír a Marshall que decía: “nunca acumularán suficiente oro para imponer sus malignos planes” hablando de China (por cierto sin el aplomo de Bogart o Greenstreet). Hammett se horrorizaría; el Halcón Maltés de Marshall es el material del que se hacen los sueños (de guerra).
Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: [email protected]
(Copyright 2013 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.
Fuente: http://www.atimes.com/atimes/China/OB01Ad01.html
rCR
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Mali.
El año 2013 ha comenzado, en Francia y en la región del Sahel, al son de los cañones. El 11 de enero, el presidente François Hollande, envió urgentemente a Malí un cuerpo expedicionario para detener un ofensiva yihadista que amenazaba con abalanzarse sobre Bamako. De manera simultánea, en Somalia, las fuerzas especiales francesas lanzaban una operación para intentar rescatar a un agente secreto tomado como rehén desde hacía tres años por las milicias islamistas shabab, que terminó en fiasco. Unos días más tarde, cerca de la ciudad argelina de In Amenas, en la frontera con Libia, un comando salafista ocupaba un complejo gasístico y ejecutaba a varias decenas de extranjeros antes de que Ejército argelino lo aniquilara.
De un extremo al otro, repentinamente, el Sahara está ardiendo. ¿Cuáles son las causas de tal situación? En primer lugar se halla la reivindicación nacionalista tuareg. Los tuaregs, u “hombres azules”, no son ni árabes ni bereberes. Son los habitante históricos del Sahara, del que controlan, desde hace miles de años, las rutas caravaneras. Pero el reparto entre las potencias coloniales fragmentó su territorio a finales del siglo XIX. Y cuando las independencias, en los años 1960, los nuevos Estados saharauis les negaron el reconocimiento, aunque sólo fuera el de una autonomía territorial.
Razón por la cual, concretamente en el norte de Malí (denominado Azawad por los tuaregs) y en Níger, los dos países donde se sitúan las principales comunidades tuaregs, aparecieron muy pronto movimientos armados de reivindicación nacional. Se produjeron grandes rebeliones tuaregs en 1960-1962, después en 1990-1995, en 2006 y de nuevo en 2007. En cada ocasión, conducidas por los Ejércitos maliense y nigerino, las represiones fueron feroces. Huyendo de las masacres, numerosos combatientes tuaregs se enrolaron entonces, en Libia, en el seno de la Legión tuareg del coronel Muamar el Gadafi…
La segunda causa de la situación actual se encuentra en la guerra civil argelina de principios de los años 1990. Tras la anulación de las elecciones de diciembre de 1991, virtualmente ganadas por los islamistas del Frente Islámico de Salvación (FIS), esta guerra vio enfrentarse a las Fuerzas Armadas argelinas contra los insurgentes del Grupo Islámico Armado (GIA). Una organización muy aguerrida en la que había numerosos combatientes que volvían de Afganistán –Ronald Reagan los calificó de “Freedom fighters”– donde, junto a los muyaidines, habían hecho la guerra a los soviéticos con el apoyo de Estados Unidos… El conflicto argelino costó la vida a unas 100.000 personas. Terminó con la victoria de las autoridades argelinas y la rendición de las guerrillas islamistas. Sin embargo, una fracción disidente, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), decidió proseguir la lucha armada. Acosado por las fuerzas argelinas, buscó entonces refugio en la inmensidad del Sahara, prestó lealtad a Osama Ben Laden y a Al Qaeda en 2007, y adquirió el nombre de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Sus principales acciones consisten, desde entonces, en secuestrar a extranjeros a cambio de importantes rescates. Su terreno de caza se sitúa en el Sahel, región árida y semidesértica que se extiende desde Senegal hasta Chad, pasando por Mauritania, Malí, Burkina Faso y Níger. De hecho, fue una katiba (brigada) del grupo Al Muwakaún Bidam (“los que firman con su sangre”), fundado por un ex-dirigente de AQMI, el argelino Mojtar Belmojtar, alias “el Tuerto”, quien atacó el complejo gasístico de In Amenas y asesinó a decenas de extranjeros.
Por último, la tercera causa es el ataque de las fuerzas de la OTAN contra Libia, en 2011, y el derrocamiento del coronel Gadafi. Para conseguir este objetivo, Francia y sus aliados (en concreto Qatar) no dudaron en armar a los movimientos islamistas hostiles a Gadafi. Movimientos que obtuvieron la victoria sobre el terreno. Con tres consecuencias: 1/ el desmoronamiento y la descomposición del Estado libio, que sigue siendo presa, hoy en día, de las luchas mortíferas entre provincias, milicias y clanes; 2/ la distribución del arsenal militar de Gadafi entre los movimientos yihadistas del conjunto del Sahel; 3/ la vuelta a Malí de una parte de la Legión tuareg sobrearmada y entrenada.
También hay que tener en cuenta el telón de fondo socioeconómico. Malí, al igual que los demás países del Sahel, figura entre los Estados más pobres del mundo. La mayoría de su población vive de la agricultura. Durante estos últimos años, las reducciones de las ayudas al desarrollo decididas por los países ricos han afectado particularmente al país. Su principal producción, el algodón, se derrumbó a causa de las políticas de dumping que practica el primer exportador mundial, Estados Unidos, así como por las sequías que sufre de manera regular el Sahel a causa del calentamiento global. Por otra parte, las políticas neoliberales y las privatizaciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) han conducido a la reducción de los presupuestos sociales destinados a educación y sanidad. La pobreza y el malestar social se han agravado. Esto ha presionado particularmente a una parte de los jóvenes a buscar una vía de salvación en la emigración, mientras que otros, ante tanta angustia social, son más sensibles a las llamadas de los salafistas que les ofrecen, sin mayor dificultad, armas, poder y dinero.
Este es el contexto que hallaron los tuaregs de la antigua Legión de Gadafi a su retorno al norte de Malí provenientes de Libia. Por eso no tuvieron dificultades para reclutar. Y decidieron integrarse en el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA). De enero a abril de 2012, lanzaron ataques contra las guarniciones malienses de las principales ciudades de la región (Tombuctú, Gao y Kidal). Mal equipado, el Ejército maliense se descompuso y se batió en retirada. Humillados y exasperados por el abandono del Gobierno, un grupo de jóvenes oficiales dirigidos por el capitán Sanogo se sublevaron. Tomaron el poder en Bamako el 22 de marzo de 2012. Pero, boicoteados por los países vecinos y las grandes cancillerías internacionales, estos golpistas se mostraron incapaces de enderezar la situación. De hecho, Malí, como Estado, se desmoronó.
Mientras tanto, en el norte de Malí, el MNLA proclamaba la “independencia” de Azawad y se aliaba con dos organizaciones islamistas radicales –provenientes de AQMI– que preconizaban la instauración de la sharia: el grupo salafista Ançar Dine y el Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUYAO). Estas dos organizaciones –que disponen de muchos más medios financieros gracias a la ayuda que les aportaría Qatar (1), a los rescates pagados (entre otros por España) a cambio de rehenes occidentales y tráficos diversos (droga, contrabando)– terminaron por apartar a los tuaregs del MNLA.
Naciones Unidas condenó la secesión de Azawad, pero se movilizó con demasiada lentitud. Hubo que esperar al 20 de diciembre de 2012 para que, a petición de Francia, la ONU decidiera finalmente crear la Misión Internacional de Apoyo a Malí bajo Liderato Africano (AFISMA, por sus siglas en inglés), la cual se ha confiado a los países de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO, por sus siglas en francés), que deberá “reconstituir la capacidad de las Fuerzas Armadas malienses” para recuperar el control del norte de Malí. Francia aseguró que sostendría este proyecto, pero François Hollande se comprometió a no enviar tropas: “Soy terminante –declaró el presidente francés–, no tendremos tropas de tierra” (2). Por su parte, los representantes de las fuerzas políticas, sociales y religiosas de Malí, reunidos en Uagadugú (Burkina Faso) para entablar conversaciones sobre el futuro de su país, se opusieron a la intervención de fuerzas militares de la CEDEAO. De todas formas, una eventual reactivación de la reconquista militar del norte de Malí no estaba prevista antes de septiembre de 2013… Este dato no escapa a los salafistas de Ançar Dine. No sólo son, sobre el terreno, los más fuertes, sino que tienen ahora la certeza de que nadie los atacará en los próximos nueve meses. Así pues, deciden aprovechar la oportunidad. Y lanzan una operación de una temeraria audacia. Varios miles de ellos, poderosamente armados, a bordo de unas 300 furgonetas pick-up, se abalanzan por sorpresa, el 9 de enero de 2013, sobre la ciudad de Konna, cerrojo estratégico en el camino hacia Bamako. Vencen al Ejército maliense, que se bate en retirada dejándoles el campo libre hacia la ciudad de Mopti. Y, sobre todo, hacia el cuartel general de operaciones del Ejército de Malí que se halla instalado en el aeropuerto de Sevaré, el único donde pueden aterrizar aviones de gran capacidad, indispensables para una eventual reconquista del norte.
Ahí es cuando Francia, sin esperar la llamada de auxilio del presidente interino maliense Dioncunda Traoré, decide intervenir. François Hollande ordena que las tropas de elite del Ejército francés situadas previamente en Níger intervengan inmediatamente. Transportadas en aviones Transall C-160 y apoyadas por helicópteros de combate, estas tropas atacan inmediatamente a las columnas islamistas y detienen en seco su avance hacia Mopti y Bamako.
Así comienza la operación Serval, con la participación de unos 2.500 soldados franceses calurosamente acogidos por una gran parte de la población maliense. El objetivo declarado de esta operación ha evolucionado a lo largo de los días. Antes de su puesta en marcha, François Hollande afirmaba, tal y como vimos, que Francia no intervendría “en ningún caso” (3). Al haber intervenido finalmente desde el 11 de enero, el presidente minimizó el alcance de la operación explicando que se trataba “esencialmente de bloquear la progresión hacia el sur de terroristas criminales” y, factor determinante, de “proteger a los aproximadamente 6.000 residentes franceses en Malí”. Pero después, el 18 de enero, François Hollande reconoció una intención mucho más ambiciosa: darse “el tiempo necesario para que el terrorismo sea vencido en esta parte de África”. Por último, el 20 de enero, el ministro francés de Defensa admitió claramente: “El objetivo es la reconquista total de Malí” (4).
En realidad, los verdaderos objetivos de Francia permanecen confusos. En efecto, París ha explicado que la operación Serval no hace sino responder a una llamada de ayuda por parte de Bamako. Pero, dado que el Gobierno maliense procede de un golpe de Estado, su legitimidad para requerir ayuda es discutible (5).
El otro argumento es que los salafistas de Ançar Dine aplican la sharia en Tombuctú, destruyen monumentos antiguos y “cortan manos”. Y que eso es “intolerable”. Cierto. Pero, cuando los salafistas se comportan de ese modo simplemente obedecen a la doctrina wahabí que el “gran aliado de Occidente”, Arabia Saudí, difunde, con la ayuda de Qatar –país igualmente wahabí–, en el conjunto del mundo musulmán, y particularmente en el Sahel, a golpe de millones de euros... Sin embargo, Francia tiene las mejores relaciones del mundo con Arabia Saudí y Qatar, que incluso son sus aliados actualmente en Siria para apoyar a los insurgentes islamistas y salafistas…
París no dice palabra de otros dos argumentos que probablemente hayan contado a la hora de activar la operación Serval. Uno es económico y estratégico: el control duradero de Azawad por organizaciones salafistas habría entrañado, en mayor o menor plazo, una ofensiva sobre el norte de Níger, donde se hallan las principales reservas de uranio explotadas por la empresa gala Areva y de las cuales depende todo el sistema nuclear civil de Francia. París no puede permitirlo.
El otro es geopolítico: cuando, por primera vez en la historia, Alemania domina Europa y la dirige con mano de hierro, Francia, al exhibir su fuerza en Malí, quiere mostrar que continúa siendo, por su parte, la primera potencia militar europea. Y que hay que contar con ella.
Notas:
(1) Léase el artículo “Notre ami’ du Qatar’ finance les islamistes du Malí”, Le Canard enchaîné, París, 6 de junio de 2012. Léase asimismo: Ségolène Allemandou, “Le Qatar a-t-il des intérêts au Mali?”, France 24, París, 21 de enero de 2013 www.france24.com/ fr/20130121-qatar-nord-mali-groupes-islamistes
(2) Entrevista con François Soudan, Jeune Afrique, París, 22 de octubre de 2012. http://www.jeuneafrique.com/Article/JA2701p010-011.xml1/
(3) Cf. France Info, 13 de noviembre de 2012. http://www.franceinfo.fr/economie/les-principales-declarations-de-la-conference-de-presse-de-francois-hollande-801247-2012-11-13
(4) Declaraciones de Jean-Yves Le Drian, 19 de enero de 2013, en la emisión televisiva “C politique” de la cadena France 5.
(5) Cf. Le Monde, París, 23 de enero de 2013.
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